Itongadol/Agencia AJN.- Cientos de manifestantes haredíes protagonizaron disturbios en Jerusalem y Beit Shemesh en protesta por la detención de evasores del servicio militar obligatorio, pocos días después del ataque contra la vivienda del vicepresidente de la Corte Suprema de Israel, Noam Sohlberg.
Según informó la policía israelí, grupos de manifestantes intentaron acercarse e incluso irrumpir en la comisaría ubicada en el complejo ruso de Jerusalem. Las fuerzas de seguridad lograron impedir el avance de la multitud y continuaban trabajando para dispersar a los participantes mediante el uso de la fuerza.
De acuerdo con el portal Ynet, algunos manifestantes intentaron derribar el portón de acceso a la estación policial y también protestaban por la detención de las personas arrestadas tras los disturbios ocurridos esta semana frente a la casa de Sohlberg.
En paralelo, la policía reportó enfrentamientos en la ciudad de Beit Shemesh, donde manifestantes arrojaron piedras y otros objetos contra los agentes. Las fuerzas de seguridad respondieron con medidas de dispersión para intentar controlar los disturbios.
Aunque en los últimos meses se registraron numerosas protestas y enfrentamientos de grupos ultraortodoxos por la cuestión del reclutamiento militar, resulta inusual que este tipo de manifestaciones se desarrollen durante la noche del viernes, coincidiendo con el Shabat.
Los nuevos incidentes se producen apenas días después de que decenas de manifestantes haredíes atacaran la vivienda de Sohlberg en el asentamiento de Alon Shvut. Durante aquella protesta rompieron ventanas, destruyeron macetas ubicadas en la entrada de la casa, dañaron el parabrisas de un vehículo estacionado en el garaje y exhibieron una bandera israelí modificada con una esvástica en lugar de la Estrella de David.
Por ese episodio, la policía arrestó a 62 sospechosos.
La escalada de violencia también se suma a otros incidentes recientes vinculados a grupos ultraortodoxos radicales. Días antes, manifestantes irrumpieron en un complejo policial en Beit Shemesh y protagonizaron enfrentamientos con agentes, mientras que en abril integrantes de la denominada Facción de Jerusalem ingresaron a la vivienda del jefe de la Policía Militar cuando su familia se encontraba en el lugar.
Las autoridades israelíes consideran que estos hechos forman parte de una creciente campaña de protesta contra los intentos del Estado de ampliar el reclutamiento militar entre sectores haredíes, una cuestión que continúa generando fuertes tensiones políticas y sociales en el país.

