Itongadol/Agencia AJN.- Una mujer de unos 30 años murió en el norte de Israel tras un ataque con cohetes lanzados por Hezbollah desde el Líbano, en un nuevo episodio de la escalada en la frontera norte. Otras dos personas resultaron con heridas leves, principalmente por fragmentos de vidrio.
Según informó el servicio de emergencias Magen David Adom, la víctima fue encontrada inconsciente al costado de una carretera, con múltiples heridas de metralla y traumatismos severos. El paramédico Oren Ne’eman relató que, pese a los intentos de evaluación médica, la mujer no presentaba signos vitales y fue declarada muerta en el lugar.
El mismo equipo atendió a un hombre de unos 20 años con una herida en la cabeza causada por metralla. Según su testimonio, se había detenido al costado del camino tras escuchar las sirenas de alerta cuando un proyectil impactó cerca, provocando su lesión. Fue trasladado a un hospital en condición leve.
En paralelo, la jornada estuvo marcada por múltiples incidentes vinculados a ataques con misiles iraníes en otras zonas del país. En la ciudad de Tzfat, tres personas resultaron levemente heridas por la caída de fragmentos de un misil.
Horas antes, en la región del Negev, un proyectil iraní dejó varios heridos dentro de una misma familia de la comunidad beduina. Los equipos médicos atendieron a un hombre de unos 40 años en estado moderado, con lesiones en las extremidades, así como a una mujer de 26 años y a un bebé de dos meses en condición leve.
Los heridos fueron trasladados al Soroka Medical Center, donde posteriormente se informó que un adulto se encontraba en estado grave mientras el bebé continuaba bajo evaluación. Además, unas 20 personas ingresaron a la guardia con síntomas de estrés postraumático tras los ataques en el sur.
Un residente de la zona afectada expresó la angustia de la población local, denunciando la falta de infraestructura de protección: “Estamos en una situación de angustia. Nuestros hijos están traumatizados. Hay ancianos y no hay protección para ellos”.
En el norte, además de las víctimas, un establecimiento educativo sufrió daños por el impacto de cohetes. No se registraron heridos en ese incidente, ya que las clases se desarrollaban de manera remota por disposición de las autoridades ante la situación de seguridad.
La combinación de ataques desde el Líbano e Irán refleja la intensificación del conflicto en múltiples frentes, con un impacto directo tanto en la población civil del norte como del sur de Israel.

