Itongadol/Agencia AJN.- Un nuevo estudio realizado por la empresa israelí Whitebox concluyó que OpenAI y su chatbot ChatGPT presentan enfoques diferentes sobre Israel dependiendo del país desde el cual se realizan las consultas, lo que —según la investigación— podría influir en la percepción internacional sobre el conflicto en Gaza.
El informe comparó respuestas generadas ante preguntas idénticas realizadas desde Israel, Estados Unidos, Turquía y España. Las consultas abordaban temas vinculados a la guerra en Gaza, derecho internacional, autodefensa, ocupación y presuntos crímenes de guerra.
Según el estudio, cuando las preguntas se realizaron desde Israel, ChatGPT utilizó principalmente un lenguaje centrado en la seguridad, destacando la autodefensa y la lucha contra el terrorismo, además de mostrar respuestas más cautelosas respecto de cuestiones morales.
En cambio, en Estados Unidos el chatbot adoptó un enfoque más jurídico y liberal, combinando preocupaciones de seguridad con referencias a víctimas civiles, proporcionalidad y derecho internacional. Whitebox señaló que las respuestas citaban frecuentemente fuentes como The Washington Post, Pew Research Center y organismos internacionales.
En Turquía, el sistema mostró un tono más geopolítico, centrado en los equilibrios regionales de poder y la estabilidad en Medio Oriente. Mientras tanto, en España predominó un lenguaje ligado a derechos humanos, utilizando como referencia medios europeos y organizaciones como Amnistía Internacional y el diario El País.
La empresa explicó que los resultados reflejan la creciente influencia de lo que se conoce como “Generative Engine Optimization” (GEO), es decir, los intentos por influir en cómo los sistemas de inteligencia artificial presentan determinada información.
Whitebox sostuvo que las respuestas generadas por IA están condicionadas por datos de entrenamiento, búsquedas web recientes y fuentes consideradas “autoritativas” en cada región, incluyendo Wikipedia, Reuters y medios locales.
El informe advirtió que esto puede generar una especie de “cámara de eco digital”, en la que los sistemas de inteligencia artificial reflejan las narrativas dominantes del entorno del usuario en lugar de ofrecer una respuesta uniforme o neutral.
La compañía aclaró que ChatGPT “no es antisemita”, aunque sostuvo que el sistema está diseñado para responder de manera cautelosa y satisfacer al usuario, algo que —según el estudio— puede hacer que información parcial o sesgada parezca más legítima.
Finalmente, Whitebox afirmó que Israel y quienes apoyan al país no deberían limitarse únicamente a argumentos de seguridad si buscan influir en cómo los sistemas de inteligencia artificial describen el conflicto, sino también abordar aspectos morales, legales y humanitarios presentes en las fuentes que la IA utiliza para generar sus respuestas.
El estudio concluyó que, a medida que más personas reemplazan los motores de búsqueda tradicionales por chatbots, la cuestión central ya no será solamente qué piensa el mundo sobre Israel, sino cómo los sistemas de inteligencia artificial transmiten esas respuestas a distintas audiencias.

