Itongadol.- El director del Organismo Internacional de Energía Atómica de la ONU (IAEA, por sus siglas en inglés), Rafael Grossi, afirmó que un equipo de inspectores ‘‘volvió a Irán’’, el primero en entrar desde los ataques de Israel y Estados Unidos contra las instalaciones nucleares de la República Islámica en junio de este año.
Cabe destacar que Teherán suspendió su cooperación con el IAEA tras su guerra de 12 días con el Estado judío, señalando que el organismo no había condenado los ataques de Israel y Estados Unidos contra sus instalaciones nucleares.
‘‘Ahora, el primer equipo de inspectores del IAEA volvió a Irán y estamos a punto de reanudar nuestra labor’’, expresó Grossi, de nacionalidad argentina, en diálogo con Fox News.
El director del IAEA remarcó que, ‘‘en lo que respecta a Irán, como saben, hay muchas instalaciones. Algunas fueron atacadas y otras no’’.
‘‘Por lo tanto, estamos debatiendo qué tipo de modalidades prácticas se pueden aplicar para facilitar la reanudación de nuestro trabajo allí’’, agregó.

Asimismo, este martes se supo que Grossi está permanentemente protegido por un equipo de seguridad en las últimas semanas debido a una amenaza iraní en su contra. The Wall Street Journal indicó, citando a personas familiarizadas con el asunto, que el director del IAEA está siendo protegido por la unidad de servicios especiales Cobra en Austria, donde tiene su sede el organismo que preside.
El anuncio de Grossi se produjo ayer, mientras Irán mantenía conversaciones con Gran Bretaña, Francia y Alemania en Ginebra, con el objetivo de evitar el restablecimiento de las sanciones que las potencias europeas amenazaron con imponer a Teherán, en virtud de un moribundo acuerdo nuclear de 2015.
Con respecto a la guerra de junio, Israel afirmó que su ataque generalizado contra los principales líderes militares, científicos nucleares, instalaciones de enriquecimiento de uranio y programa de misiles balísticos de Irán era necesario para impedir que la República Islámica llevara a cabo su declarado plan de destruir el Estado judío.
Irán, por su parte, negó sistemáticamente que pretenda adquirir armas nucleares. Sin embargo, enriqueció uranio a niveles que no tienen aplicación pacífica, obstaculizó el acceso de los inspectores internacionales a sus instalaciones nucleares y amplió su capacidad en materia de misiles balísticos.
En ese sentido, Jerusalem advirtió que el país persa había tomado recientemente medidas para fabricar armas.

