Itongadol.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llegó a la Casa Blanca el lunes para su reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Tras un encuentro bilateral y un almuerzo, ambos líderes se dirigieron a la prensa para dar detalles de sus conversaciones.
Trump abrió la conferencia de prensa calificando la jornada como “uno de los días más grandes de la historia de la civilización” y agradeció a Netanyahu “por entrar en acción y hacer el trabajo. Realmente trabajamos bien juntos”.

El presidente destacó que durante la reunión hablaron sobre Irán, comercio, la expansión de los Acuerdos de Abraham y, “lo más importante, discutimos cómo poner fin a la guerra en Gaza”, que según él, forma parte de un plan más amplio de “paz eterna en Medio Oriente”.
Trump anunció que, tras amplias consultas con estados de Medio Oriente, estaba presentando formalmente los “Principios para la Paz”, un plan elaborado en coordinación con las naciones involucradas. Además, agradeció a Netanyahu por aceptar su plan de 21 puntos para poner fin a la guerra en Gaza y lograr la liberación de todos los rehenes.
“Quiero agradecer al primer ministro Netanyahu por aceptar nuestro plan y por confiar en que, si trabajamos juntos, podemos poner fin a la muerte y destrucción que hemos visto durante tantos años, décadas e incluso siglos, y comenzar un nuevo capítulo de seguridad, paz y prosperidad para toda la región”, dijo Trump.
Consultado sobre si confiaba en que el acuerdo se concretaría, Trump respondió afirmativamente y destacó también la cooperación de líderes árabes, señalando que el primer ministro de Pakistán y su mariscal de campo respaldaron públicamente el plan.
El presidente explicó que el plan establece que Hamás debe devolver a los rehenes de manera inmediata, en ningún caso más de 72 horas después de la aceptación formal del acuerdo.
Plan integral de EE.UU. para poner fin al conflicto en Gaza
La Casa Blanca presentó el “Plan integral para poner fin al conflicto de Gaza”, que establece que Gaza será “una zona libre de terrorismo y desradicalizada, que no representará una amenaza para sus vecinos”. Además, se prevé la reconstrucción integral del enclave para sus ciudadanos, “quienes han sufrido más que suficiente”.
El plan contempla que, si ambas partes aceptan la propuesta, la guerra terminará de inmediato, con la retirada de las fuerzas israelíes a la línea acordada y la suspensión de todas las operaciones militares, incluidos bombardeos aéreos y de artillería, hasta que se cumplan las condiciones para una retirada completa y escalonada.

Dentro de 72 horas de la aceptación pública por Israel, todos los rehenes, vivos y fallecidos, serán devueltos. Tras ello, Israel liberará 250 prisioneros con cadena perpetua y 1.700 palestinos detenidos desde el 7 de octubre de 2023, incluidos mujeres y menores. Por cada rehén israelí fallecido devuelto, se entregarán los restos de 15 palestinos fallecidos.
Los miembros de Hamás que se comprometan con la coexistencia pacífica y desarmen sus armas recibirán amnistía. Quienes deseen salir de Gaza tendrán paso seguro a otros países.
Ayuda humanitaria y gobernanza transitoria
El plan establece que la ayuda humanitaria entrará a Gaza sin interferencia de ninguna de las partes, a través de la ONU, la Media Luna Roja y otros organismos internacionales neutrales. El cruce de Rafah se abrirá en ambas direcciones bajo el mecanismo acordado en enero de 2025.
Después del conflicto, Gaza será gobernada por un comité transitorio apolítico de tecnócratas palestinos, supervisado por un nuevo organismo internacional llamado “Board of Peace”, presidido por Donald Trump e integrado por el ex primer ministro británico Tony Blair. Este organismo establecerá el marco y gestionará la financiación de la reconstrucción hasta que la Autoridad Palestina complete su programa de reformas y retome el control del enclave.
El plan económico prevé la creación de una zona especial con tarifas preferenciales, fomentando inversiones y oportunidades de empleo, con el objetivo de ofrecer un futuro sostenible para los habitantes de Gaza.
Ningún residente será obligado a abandonar Gaza, y quienes deseen irse podrán regresar libremente. “Queremos que la gente se quede y tenga la oportunidad de construir una Gaza mejor”, concluye el documento.
Nueva cláusula sobre desarme de Hamás
El texto publicado hoy añade un apartado específico sobre la desmilitarización de Gaza, supervisada por observadores internacionales independientes. Incluye la desactivación permanente de armas y un programa de recompra y reintegración financiado internacionalmente.
Además, la entrega de los rehenes por parte de Hamás se fija ahora en 72 horas tras la firma del acuerdo, en lugar de 48 horas, y se formaliza el nombre del organismo de supervisión internacional, “Board of Peace”, con Trump como presidente y Blair como miembro clave.
El plan representa el esfuerzo estadounidense más ambicioso hasta la fecha para finalizar el conflicto en Gaza, liberar a todos los rehenes y establecer un marco de seguridad y gobernanza duradera en la región.

