Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Israel tiene “prohibido” continuar con los ataques en el Líbano, en medio del frágil alto el fuego con Hezbollah, en una declaración pública que sorprendió al gobierno de Benjamin Netanyahu.
A través de un mensaje en su red Truth Social, Trump fue categórico: “Israel no bombardeará más el Líbano. Está PROHIBIDO hacerlo por parte de Estados Unidos. ¡Suficiente es suficiente!”, escribió, en una declaración que, según reportes, tomó por sorpresa al primer ministro Benjamin Netanyahu.
El mandatario también indicó que Washington abordará la situación de Hezbollah de manera separada junto al gobierno libanés. “Estados Unidos trabajará con el Líbano y se ocupará de la situación de Hezbollah de manera apropiada”, sostuvo.
En el mismo mensaje, Trump volvió a referirse a las negociaciones con Irán, asegurando que Estados Unidos recuperará todo el material nuclear residual generado tras los bombardeos a instalaciones iraníes. “Estados Unidos obtendrá todo el ‘polvo nuclear’ creado por nuestros grandes bombarderos B-2. No se intercambiará dinero de ninguna forma”, afirmó, descartando versiones sobre posibles concesiones económicas a Teherán.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión regional, tras la entrada en vigor de una tregua de 10 días entre Israel y Hezbollah, impulsada por Washington como paso previo a negociaciones más amplias. Sin embargo, el mensaje de Trump introduce un nuevo elemento de presión sobre Israel, al intentar limitar su margen de acción militar en el frente norte.
Hasta el momento, no hubo una respuesta oficial inmediata por parte de Jerusalem, pero la afirmación pública de que Israel estaría “prohibido” de atacar el Líbano marca un tono inusual en la relación bilateral y podría generar fricciones en la coordinación estratégica entre ambos aliados.
El anuncio también refuerza la intención de la administración estadounidense de separar los distintos frentes del conflicto regional, manteniendo negociaciones paralelas con Irán y el Líbano, mientras busca contener una escalada mayor en Medio Oriente.

