Itongadol.- Rusia lanzó la ofensiva aérea más grande desde el inicio de la invasión, con un saldo de al menos cuatro muertos, decenas de heridos y el edificio del gabinete de ministros de Ucrania en llamas en pleno centro de Kyiv. El ataque, que incluyó drones y misiles, marcó la primera vez en tres años y medio de conflicto que las oficinas del gobierno fueron alcanzadas directamente.
El presidente Volodímir Zelensky advirtió que la ofensiva busca prolongar la guerra y pidió una respuesta contundente de Estados Unidos y de los socios europeos. “Putin está probando al mundo. Contamos con una reacción fuerte de América, eso es lo que se necesita”, dijo en su mensaje nocturno.
Escalada tras fracaso diplomático
La embestida ocurre pocas semanas después de la reunión entre Donald Trump y Vladímir Putin del 15 de agosto, que no logró avances hacia un alto el fuego. Desde entonces, Moscú ha intensificado los bombardeos contra la capital ucraniana y otras ciudades del país.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, entre el sábado por la noche y la mañana del domingo fueron lanzados al menos 810 drones y 13 misiles, un récord desde el inicio de la guerra en 2022. Entre los blancos impactados se cuentan edificios residenciales de gran altura, además del complejo gubernamental.

El Ministerio de Defensa ruso negó haber atacado a civiles y aseguró que sus objetivos fueron una planta industrial y un centro logístico en Kyiv.
Víctimas y destrucción
Los servicios de emergencia reportaron más de dos docenas de heridos en la capital, entre ellos una mujer embarazada de 24 años que dio a luz prematuramente tras el ataque; tanto ella como su bebé permanecen en estado crítico. En las afueras de Kyiv, dos personas más murieron por la caída de proyectiles.
En otras regiones del este y sureste, se confirmaron al menos dos víctimas adicionales y decenas de heridos. El Ministerio de Exteriores ucraniano subrayó además que siete caballos murieron en un club ecuestre atacado, denunciando que “el mundo no puede permanecer indiferente mientras un Estado terrorista arrebata vidas humanas y animales cada día”.
Reacciones internacionales
La primera ministra del Reino Unido, Keir Starmer, calificó la ofensiva como “cobarde”, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acusó al Kremlin de “burlarse de la diplomacia”. El presidente francés Emmanuel Macron conversó con Zelensky y prometió reforzar la defensa aérea ucraniana.
Desde Washington, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que la Casa Blanca evalúa aplicar nuevos aranceles a países que compren petróleo ruso como parte de una estrategia para debilitar la economía de Moscú y presionar a Putin.
Un conflicto estancado y cada vez más costoso
El ataque coincide con el anuncio de más de 20 países europeos dispuestos a supervisar un futuro acuerdo de paz, algunos incluso considerando enviar tropas a Ucrania. Putin respondió que cualquier despliegue occidental sería visto como “objetivo legítimo”.
Pese a los esfuerzos de mediación de Trump, Rusia mantiene el control de alrededor del 20% del territorio ucraniano en una guerra que ya ha dejado decenas de miles de muertos y millones de desplazados, convirtiéndose en el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

