Itongadol/AJN.- Moscú busca reforzar su arsenal de armas, mientras que Ankara se centra en sus proyectos internos y en mitigar el impacto de las sanciones estadounidenses.
El diario turco “Nefes” informó que Rusia ofreció a Turquía recomprar los sistemas de misiles de defensa aérea S-400 que fueron vendidos a Ankara en 2019.
El diario explicó que Rusia sufre de una escasez de sistemas S-400 en su inventario, lo que le dificulta cumplir con los contratos con otros países.

Como resultado, funcionarios rusos están considerando recuperar los dos sistemas que Turquía compró por 2.500 millones de dólares en 2017.
El diario añadió: “Turquía casi no utiliza los sistemas rusos S-400, ya que no son compatibles con los estándares de la OTAN. Además, Ankara está desarrollando su propio sistema integral de defensa aérea, llamado ‘Cúpula de Hierro’, lo que reduce la dependencia de Turquía de otros países en este ámbito.
Ya ha transcurrido aproximadamente la mitad del periodo permitido de uso de los misiles”.
El acuerdo de 2017 tensó las relaciones con Estados Unidos y llevó a la imposición de sanciones bajo la ley CAATSA, que prohibieron a Turquía participar en el programa de aviones de combate F-35, según Nefes.
Por su parte, Rusia está renovando rápidamente su inventario de armas debido a la creciente demanda por parte de países aliados y a las pérdidas ocasionadas por los conflictos actuales. Moscú no dispone de unidades adicionales de S-400 en almacén más allá de los sistemas ya desplegados.
Ankara aún no ha anunciado oficialmente su disposición a firmar ningún contrato.
Mientras tanto, Rusia volvió a posponer la entrega de los nuevos sistemas S-400 a la India. En conversaciones recientes entre el ministro de Defensa ruso, Andréi Belousov, y el ministro de Defensa indio, Rajnath Singh, se establecieron nuevas fechas de entrega para los años 2026-2027.
En 2017, Turquía firmó un acuerdo para la compra de dos sistemas de defensa aérea S-400 de Rusia por 2.500 millones de dólares, completándose la entrega en 2019. En respuesta, Estados Unidos retiró a Turquía del programa de aviones de combate F-35 bajo la ley CAATSA (Countering America’s Adversaries Through Sanctions Act).
El sistema de defensa aérea S-400, también conocido como Triumf, es un avanzado sistema ruso de defensa aérea de largo alcance y en múltiples capas, diseñado para interceptar una amplia variedad de objetivos aéreos. El sistema puede atacar aviones de combate convencionales, drones, misiles balísticos y misiles de crucero, así como detectar objetivos a largas distancias de más de 600 kilómetros y derribarlos a un alcance de hasta unos 400 kilómetros, dependiendo del tipo de misil utilizado.

El sistema está compuesto por radares multifuncionales y lanzadores de misiles capaces de disparar varios tipos de misiles con diferentes alcances y velocidades, incluidos misiles de largo alcance que pueden alcanzar velocidades de hasta cinco veces la velocidad del sonido. El S-400 se caracteriza por su capacidad de guiar los misiles de manera autónoma o mediante radares avanzados, lo que le permite enfrentar múltiples amenazas de forma simultánea.
El sistema también es conocido por su gran flexibilidad, ya que puede integrarse con otros sistemas de defensa aérea para crear una red de defensa combinada. Ofrece alta maniobrabilidad y adaptación a entornos de combate cambiantes. Rusia diseñó este sistema para proporcionar defensa aérea integrada que proteja espacios aéreos críticos y zonas estratégicas, sirviendo como un potente elemento disuasorio contra amenazas aéreas avanzadas. Es uno de los sistemas de defensa aérea más avanzados del mundo.
A pesar de su potencia, el S-400 no cumple con los estándares de la OTAN, lo que limita su integración en las redes de defensa conjuntas de la alianza. Además, sus misiles y el mantenimiento requieren procedimientos estrictos para garantizar un rendimiento óptimo, especialmente a medida que transcurre la vida útil de los misiles y se hace necesaria su revisión periódica.

