Itongadol/Agencia AJN.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, logró convocar a siete mandatarios en la cumbre internacional celebrada en Barcelona, un encuentro impulsado con una agenda centrada en la defensa del multilateralismo y en contraposición al liderazgo global de Donald Trump.
El evento, que contó con la participación destacada de Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, fue presentado por el gobierno español como un intento de articular una respuesta progresista a nivel global frente al nuevo escenario político internacional. Sin embargo, la convocatoria quedó por debajo de las expectativas iniciales en cuanto a حضور de jefes de Estado y de Gobierno.
Además de Lula y Sheinbaum, participaron Cyril Ramaphosa, Gustavo Petro y Yamandú Orsi, junto a las primeras ministras Mia Mottley e Inga Ruginienė. Con Sánchez como anfitrión, el total de líderes de máximo nivel presentes ascendió a ocho.
El encuentro combinó distintas actividades, incluyendo reuniones bilaterales, foros políticos y espacios de coordinación entre partidos, sindicatos y organizaciones internacionales. Según el gobierno, más de cien fuerzas políticas participaron del evento, que reunió a miles de asistentes en la Fira de Barcelona.
Pese a la presencia de líderes de América Latina y África, la cumbre evidenció una limitada participación de jefes de gobierno europeos. Países como Alemania y Austria enviaron representantes de menor rango, mientras que otros optaron por delegaciones institucionales o partidarias. Desde el entorno de Sánchez atribuyeron esta situación al contexto político europeo y a la cautela frente a iniciativas percibidas como alineamientos ideológicos.
El encuentro también tuvo un componente interno, en un contexto político marcado por próximas elecciones regionales en España. En ese sentido, la cumbre funcionó como una plataforma para reforzar el perfil internacional de Sánchez y proyectar a España como actor relevante en la escena global.
Con un discurso centrado en la defensa de la democracia, el rechazo a la guerra y la advertencia sobre el avance de la ultraderecha, el mandatario español buscó consolidar una imagen de liderazgo internacional. Sin embargo, el resultado final dejó una postal más acotada de lo previsto, con la participación de siete presidentes extranjeros.
Fuente: VozPopuli

