Itongadol/Agencia AJN.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, rechazó la guerra en Medio Oriente y calificó la actual escalada como un “desastre”, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con cortar el comercio con España por su negativa a respaldar la ofensiva contra Irán.
“Así es como comienzan los grandes desastres de la humanidad… No se puede jugar a la ruleta rusa con el destino de millones”, afirmó Sánchez en un mensaje televisado a la nación. El mandatario resumió la postura de su gobierno en cuatro palabras: “No a la guerra”.
Escalada diplomática entre aliados de la OTAN
La tensión entre ambos países, miembros de la OTAN, se intensificó después de que Sánchez denunciara los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán como imprudentes e ilegales.
Posteriormente, Madrid prohibió el uso de bases navales y aéreas en el sur de España para operaciones vinculadas a ataques contra Tehran.
El martes, Trump anunció que Estados Unidos cortaría todo intercambio comercial con España tras la negativa del país europeo a permitir el uso de sus instalaciones militares. “España ha sido terrible”, declaró el mandatario estadounidense durante una reunión con el canciller alemán Friedrich Merz, y agregó que ordenó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, “cortar todos los tratos” con Madrid.
“Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, afirmó Trump.
En respuesta, Sánchez sostuvo que España no será “cómplice de algo que es malo para el mundo ni contrario a nuestros valores e intereses simplemente para evitar represalias”.
El jefe del Ejecutivo recordó además las consecuencias de la guerra de Irak, mencionando el auge del terrorismo yihadista y el aumento de los precios de la energía, para advertir que la ofensiva contra Irán podría generar efectos similares y no conducir a un orden internacional más justo.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, expresó la “sorpresa” de Madrid ante declaraciones de Merz en la Casa Blanca que parecieron respaldar las amenazas comerciales de Trump. Albares señaló que no podía imaginar a los ex cancilleres Angela Merkel u Olaf Scholz realizando comentarios de ese tenor.
Merz había indicado que España necesitaba ser “convencida” para aceptar el nuevo objetivo de gasto en defensa del 3,5% del PBI impulsado dentro de la OTAN, en un contexto de creciente presión estadounidense sobre sus aliados europeos.
La crisis abre un nuevo frente diplomático dentro de la alianza atlántica, en momentos en que la guerra en Medio Oriente ya genera tensiones económicas y estratégicas a nivel global.

