Itongadol.- El primer ministro Benjamin Netanyahu defendió la actuación de Israel en Gaza, negó acusaciones de genocidio y acusó a Hamás de robar la ayuda humanitaria. Además, criticó el voto de Australia en la ONU y advirtió que mantener a Hamás en el poder sería comparable a dejar a las SS en Alemania.
Itongadol.- El primer ministro Benjamin Netanyahu rechazó enérgicamente las acusaciones de genocidio y de que Israel esté provocando hambruna en Gaza, durante una entrevista con Sky News Australia, en la que apuntó contra el gobierno de Anthony Albanese y algunos medios internacionales por difundir lo que calificó como “libelos de sangre medievales”.
“Son las mismas mentiras. ¿Israel está matando de hambre a niños palestinos? Qué mentira. Hemos llevado 2 millones de toneladas de alimentos desde que comenzó la guerra, es una tonelada por persona”, afirmó el primer ministro israelí.
Netanyahu responsabilizó a Hamás por la escasez de alimentos en la Franja, acusando al grupo terrorista de robar la ayuda humanitaria y revenderla a precios inflados. También defendió las tácticas militares de las Fuerzas de Defensa de Israel, asegurando que el ejército hace “esfuerzos sin precedentes” para evitar bajas civiles, mediante millones de advertencias de evacuación enviadas por mensajes de texto y llamadas telefónicas.
“Ningún ejército ha hecho lo que Israel ha hecho”, dijo, comparando las acciones actuales con las de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. “Tratamos de guiar a la gente hacia lugares seguros. Hamás les dispara si intentan huir”.
El primer ministro advirtió además que al no enfrentar las narrativas antiisraelíes, los líderes occidentales están “invitando al radicalismo a sus propias sociedades”. “Si no toman una posición, el cocodrilo los alcanzará al final”, advirtió.
Netanyahu expresó su decepción por los últimos votos de Australia en Naciones Unidas, acusando a Canberra de “premiar al terrorismo” al apoyar iniciativas de reconocimiento de un Estado palestino. “No vamos a suicidarnos poniendo otro Estado palestino al lado de Tel Aviv. Ya tuvimos uno en Gaza y lo convirtieron en una red de túneles terroristas”, sostuvo.
El primer ministro contrastó esa postura con el respaldo firme del expresidente estadounidense Donald Trump, a quien atribuyó un rol clave en la firma de los Acuerdos de Abraham.
A pesar de la guerra en curso, reafirmó su visión de un futuro de paz basado en la “fuerza como camino hacia la paz” y reiteró su compromiso de eliminar a Hamás de Gaza. “Nuestro objetivo no es ocupar Gaza, es liberarla. Liberar a los gazatíes de la tiranía de Hamás. Liberar a Israel del terror de Hamás. No podemos dejarlos ahí, sería como dejar a las SS en Alemania”, afirmó.
Consultado sobre las negociaciones de cese al fuego, Netanyahu fue categórico: cualquier acuerdo debe incluir el desarme total de Hamás y la liberación de todos los rehenes, estimados en unos 50, de los cuales al menos 20 estarían con vida. “Esta guerra podría terminar hoy si Hamás entrega las armas”, remarcó.
Finalmente, Netanyahu dijo percibir un cambio de actitud dentro de Gaza, señalando que algunos civiles ya están enfrentando a Hamás y pidiendo su liberación. Concluyó con un llamado a recomponer la relación con Australia, apelando a la historia y valores compartidos: “Tuvimos una gran relación. Creo que se desvió porque a los líderes les faltó fuerza y convicción. Pero vamos a ganar esta guerra y, una vez que lo hagamos, creo que los australianos lo entenderán”.

