Itongadol/Agencia AJN.- La Unión Europea planea relanzar sus relaciones con Siria mediante la reanudación de contactos políticos formales y el fortalecimiento de los vínculos económicos y de seguridad, en lo que representa un giro significativo tras años de distanciamiento.
Según un documento interno al que accedió Reuters, el bloque europeo prevé reactivar plenamente el acuerdo de cooperación firmado en 1978 e iniciar un “diálogo político de alto nivel” con las autoridades transitorias sirias a partir del 11 de mayo, lo que implicará contactos estructurados entre ambas partes.
El plan contempla además una revisión del régimen de sanciones: no su eliminación total, sino su “reformulación” para mantener capacidad de presión mientras se avanza en el vínculo con el nuevo liderazgo y se apunta contra actores que puedan desestabilizar la transición.
Este acercamiento se da en el contexto de la nueva etapa política en Siria, encabezada por el presidente interino Ahmed al‑Sharaa, quien llegó al poder tras la caída de Bashar al‑Assad a fines de 2024, luego de más de una década de guerra civil.
En el plano económico, Bruselas busca impulsar un marco para el comercio y la inversión, movilizar financiamiento del sector privado y apoyar reformas que mejoren el clima de negocios en Siria, incluyendo la creación de un centro de asistencia técnica.
Otro eje central es la cuestión migratoria. Europa alberga a más de un millón de refugiados sirios —cerca de la mitad en Alemania—, por lo que la UE pretende trabajar con Damasco para facilitar un retorno “seguro, voluntario y digno” de desplazados y solicitantes de asilo.
En materia de seguridad, el documento prevé cooperación en la formación de fuerzas policiales, el fortalecimiento institucional del Ministerio del Interior, así como acciones conjuntas contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado.
Además, el bloque europeo respalda la implementación de un acuerdo alcanzado en enero entre el gobierno sirio y autoridades kurdas del noreste, que busca integrar estructuras locales al Estado y ampliar derechos dentro del proceso de transición.
En paralelo, el propio al-Sharaa reconoció que las negociaciones con Israel atraviesan “dificultades significativas”, aunque aseguró que su gobierno mantiene el objetivo de avanzar hacia un entendimiento que contribuya a la estabilidad regional.
El movimiento de la Unión Europea refleja un cambio estratégico hacia una mayor implicación en Siria, combinando incentivos económicos y presión política en un intento por influir en la evolución del país tras el fin del régimen de Assad.

