Itongadol/Agencia AJN.- El gobierno de España convocó a la encargada de negocios de Israel en Madrid luego de la interceptación de la flotilla Global Sumud que se dirigía hacia Gaza, en un episodio que también desató protestas y enfrentamientos frente al consulado israelí en Barcelona.
Según informó el diario español El País, el Ministerio de Exteriores español citó a la diplomática israelí Dana Erlich tras la operación llevada a cabo por la Marina israelí contra la flotilla, de la que formaban parte 58 embarcaciones y alrededor de 1.000 activistas.
Durante el operativo, Israel detuvo a unos 175 activistas, entre ellos 31 ciudadanos españoles. La flotilla había partido desde Barcelona a mediados de abril con el objetivo declarado de desafiar el bloqueo naval israelí sobre Gaza.
El canciller español, José Manuel Albares, mantiene contactos con los organizadores de la flotilla y con ministros de Exteriores de otros países cuyos ciudadanos viajaban a bordo de las embarcaciones, según el informe.
Horas antes, Albares había firmado una declaración conjunta junto a los cancilleres de Turquía, Brasil, Jordania, Pakistán, Malasia, Bangladesh, Colombia, Maldivas, Sudáfrica y Libia, en la que condenaron la interceptación israelí.

Tras conocerse la operación, cientos de personas se manifestaron frente al consulado israelí en Barcelona. De acuerdo con medios locales, unas 400 personas participaron de la protesta, que comenzó como una marcha en apoyo a los activistas detenidos.
Durante la movilización se escucharon consignas como “Boicot a Israel”, “Israel no es un país, es una ocupación” y “Del río al mar, Palestina será libre”.
La situación derivó en incidentes violentos cuando manifestantes encapuchados arrojaron botellas, fuegos artificiales y bombas de humo contra efectivos de la policía catalana. También fueron volcados varios contenedores de basura en las inmediaciones del consulado.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron posteriormente a agentes antidisturbios avanzando contra los manifestantes con escudos y bastones para dispersar la protesta.
Desde Israel, las autoridades sostienen que la flotilla estaba vinculada a organizaciones pro-Hamás y afirman que la operación buscó impedir una provocación política destinada a desafiar el bloqueo marítimo sobre Gaza.
Fuente: The Jerusalem Post

