Itongadol.- Al menos dos personas murieron y 18 resultaron heridas, entre ellas una niña de cuatro años, tras una serie de ataques rusos contra el sur de Ucrania durante la madrugada del martes, informaron autoridades locales.
En la región de Zaporiyia, Ivan Fedorov, jefe de la administración militar regional, confirmó que un bombardeo ruso provocó la muerte de una persona y dejó inicialmente nueve heridos, cifra que más tarde ascendió a 18. Entre los heridos figuran varios civiles, incluidos menores de edad, que fueron trasladados a hospitales locales.

Por su parte, el gobernador de Mykolaiv, Vitaliy Kim, denunció que tropas rusas atacaron deliberadamente una granja en su jurisdicción, causando la muerte de un conductor de tractor que trabajaba en el campo. “Este fue un ataque dirigido contra civiles”, escribió en su canal de Telegram, acusando a Moscú de seguir utilizando la agricultura y la infraestructura energética como blanco de su campaña de hostigamiento.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que logró derribar 89 drones rusos durante la noche en distintos puntos del país, una de las operaciones de defensa antiaérea más intensas en las últimas semanas. Según las autoridades, Rusia empleó drones de fabricación iraní Shahed junto con misiles de corto alcance para hostigar ciudades e instalaciones agrícolas y logísticas.
Los ataques se producen en un momento en que el ejército ucraniano intenta reforzar las defensas en el frente sur y este, mientras Kiev advierte que Moscú busca desgastar la infraestructura civil y minar la moral de la población con ataques masivos nocturnos.
El presidente Volodímir Zelenski, en declaraciones recientes, había alertado que la temporada de invierno será “particularmente dura” por el recrudecimiento de los ataques rusos contra la red eléctrica y las cadenas de suministro, en una estrategia que ya se observó en años anteriores.
Organismos internacionales han expresado preocupación por el creciente impacto en la población civil. Naciones Unidas calcula que millones de personas en Ucrania podrían enfrentar cortes prolongados de energía y calefacción si los ataques contra instalaciones críticas continúan intensificándose.

