Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa contra Irán al asegurar que el país “será borrado de la faz de la tierra” si ataca embarcaciones estadounidenses que escoltan buques en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles para el comercio energético global.
La declaración se produce en un contexto de máxima tensión en la región, donde Washington incrementó su presencia naval con el objetivo de garantizar la seguridad de la navegación comercial frente a posibles acciones iraníes. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un tercio del petróleo mundial transportado por mar, se ha convertido nuevamente en un foco de fricción entre ambas potencias.
Si bien Trump no detalló qué tipo de respuesta implicaría esa amenaza, el tono de sus palabras refuerza la política de disuasión que su administración viene sosteniendo frente a Teherán. En los últimos meses, Estados Unidos ha desplegado buques de guerra para escoltar petroleros y otras embarcaciones comerciales, en medio de denuncias de ataques y hostigamientos en la zona.
Por su parte, Irán ha rechazado reiteradamente las acusaciones y advirtió que responderá ante cualquier presencia militar extranjera que considere una provocación. Las autoridades iraníes sostienen que la seguridad del estrecho debe ser garantizada por los países de la región, sin intervención externa.
El cruce de amenazas eleva el riesgo de un enfrentamiento directo en una vía marítima clave para la economía global. Analistas advierten que cualquier incidente en el estrecho de Ormuz podría impactar de forma inmediata en los precios internacionales del petróleo y profundizar la inestabilidad en Medio Oriente.
La nueva advertencia de Trump se suma a una serie de declaraciones de alto voltaje que reflejan el deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán, en un escenario donde cualquier error de cálculo podría derivar en una escalada de consecuencias imprevisibles.

