Itongadol/Agencia AJN.- La apreciación del shekel no da señales de detenerse. Se espera que el reciente cierre del acuerdo entre Wiz y Google y la finalización de la transacción entre CyberArk y Palo Alto Networks impulsen aún más la tendencia que se está desarrollando en el mercado cambiario.
Según la revisión del mercado de divisas realizada por el Banco de Israel la semana pasada, en el cuarto trimestre de 2025 el dólar se fortaleció en promedio alrededor de un 0,1% frente a las 19 principales monedas mundiales. Sin embargo, frente al shekel registró su caída más pronunciada: el 3,5%.
Esto significa que la fortaleza del shekel va mucho más allá de la debilidad del dólar. Como prueba adicional, durante el mismo trimestre, el tipo de cambio efectivo nominal, que mide al shekel frente a las monedas de los principales socios comerciales de Israel, se apreció un 3,6 %, casi idéntico a su aumento frente al dólar. Desde entonces, se ha fortalecido un 2,4 % adicional. Ello ocurrió incluso antes del cierre de los recientes acuerdos multimillonarios en el sector de la alta tecnología.
El impacto de esos acuerdos probablemente sea principalmente psicológico. Refuerzan el sentimiento positivo hacia la economía israelí, en particular hacia el sector de la alta tecnología, su principal motor de crecimiento. Sin embargo, es dudoso que constituyan un evento decisivo en el mercado cambiario, ya que las sumas involucradas aún son pequeñas en relación al volumen total de operaciones.
El mercado de divisas es el mercado financiero más grande y profundo del mundo. Los datos del Banco de Israel muestran que en el cuarto trimestre de 2025, las transacciones de conversión ascendieron a aproximadamente 3.900 millones de dólares por día. Además, las transacciones de swaps y otras transacciones cambiarias ascendieron a otros 10.000 millones de dólares diarios, aproximadamente las tres cuartas partes de la actividad cambiaria total.
En otras palabras, incluso los pagos de impuestos previstos por los fundadores por el acuerdo de Wiz son inferiores al volumen de negociación de un solo día en el mercado de shekels, suponiendo que el Estado no exija parte del pago de impuestos en dólares. Una gran transacción individual de divisas podría mover el dólar temporalmente, pero no alteraría la tendencia a largo plazo. Por lo tanto, el principal efecto de los megaacuerdos es psicológico, ya que fortalece la confianza en la economía israelí. Este efecto no debería subestimarse.

Una cifra interesante del análisis del Banco de Israel muestra que el 77% de las transacciones de conversión de shekel a dólar se realizan entre entidades extranjeras. En otras palabras, por cada 4 dólares negociados, 3 cambian de manos entre instituciones no israelíes. Esto sugiere que parte de la actividad es especulativa y que muchos actores financieros globales están activos en el mercado del shekel. Es bien sabido que el capital especulativo opera en el mercado de divisas de Israel; los principales bancos extranjeros publican periódicamente análisis del shekel.
La pregunta clave es el peso de esos actores extranjeros y si operan predominantemente en una sola dirección. La respuesta es menos clara. Las suposiciones del mercado sostienen que los especuladores compran y venden, lo que significa que si bien dominan el volumen de las transacciones, no necesariamente determinan el tipo de cambio.
Además, no todas las transacciones entre extranjeros son especulativas. Por ejemplo, cuando Google compra shekels al Bank of America para pagar salarios israelíes o financiar inversiones locales, la transacción se registra como entre extranjeros, pero no es de naturaleza especulativa.
Los datos del Banco de Israel también destacan otro factor: la inversión extranjera en valores israelíes. Los últimos datos disponibles, a noviembre de 2025, muestran que después de vender casi 1.600 millones de dólares en acciones y bonos israelíes entre julio y septiembre, los inversores extranjeros cambiaron de rumbo.
En septiembre realizaron compras netas por unos 345 millones de dólares; en octubre, 1.100 millones; y en noviembre, casi 1.400 millones.
En total, los extranjeros adquirieron poco menos de 2.500 millones de dólares en valores israelíes en los últimos meses de 2025, incluso antes de diciembre, cuando el índice Tel Aviv-125 subió más del 5 %.
La tendencia espejada, las compras israelíes de valores extranjeros, muestra una fuerte caída. Los inversores israelíes compraron 5.400 millones de dólares en valores extranjeros en septiembre, 2.100 millones octubre y solo 1.500 millones en noviembre.
En una reciente entrevista con Calcalist, Gil Bufman, ex economista en jefe del Bank Leumi, explicó que los modelos económicos muestran que el aumento en la Bolsa de Valores de Tel Aviv es la variable que mejor explica la apreciación del shekel.
Algunas fuentes del mercado argumentan que los inversores institucionales israelíes han sido los principales impulsores del tipo de cambio desde el fin de la guerra con Irán en junio de 2025, junto con la renovada correlación entre el índice Nasdaq y el shekel.
Según esta perspectiva, los inversores institucionales se han convertido en vendedores netos de dólares, tanto al reducir la exposición a divisas como al exigir menos garantías en las posiciones con opciones. Como resultado, aunque los actores extranjeros representen la mayor parte del volumen de transacciones, su influencia en el tipo de cambio podría ser más limitada de lo imaginado.
A largo plazo, la tendencia a la apreciación parece intacta y no hay un catalizador claro en el horizonte, aparte de las crisis políticas o geopolíticas, que pueda frenar el impulso del shekel.

