Itongadol/Agencia AJN.- La Agencia AJN visitó una fábrica en Tzfat (Safed) que confecciona el manto ritual denominado «talit».
Es una suerte de dispositivo mnemotécnico cuyos orígenes se remontan a la misma Biblia hebrea (Números 15: 37-40), que relata que el propio D’s le ordenó a Moisés: «Habla a los Hijos de Israel y diles que se hagan flecos en las puntas de sus vestimentas por sus generaciones y que pongan en la punta un hilo azul. (…) deberán verlos y recordar todos los mandamientos de D’s y cumplirlos (…) para que sean sagrados para su D’s».
Con el paso del tiempo, sus descendientes dejaron de usar ropas rectangulares y los rabinos establecieron dos prendas especiales que permitieran el cumplimiento de ese precepto: el talit katán (manto pequeño) o tzitzit (flecos) y el talit gadol (manto grande, el más conocido).
El primero tiene un orificio para el cuello, es utilizado debajo de la ropa todos los días por los judíos observantes y dio lugar al famoso mito de la sábana agujereda; el otro generalmente solo se emplea en la sinagoga, en los servicios matutinos y en la noche de Iom Kipur (Día del Perdón).
El talit clásico es de lana, con rayas negras, pero las concepciones más liberales admiten otros materiales, colores y hasta diversos dibujos.

