En el Scholem, la mejora académica se construye no solo en el trabajo cotidiano en las aulas, sino también en el intercambio constante entre educadores. Compartir experiencias, abrir las prácticas y ponerlas en diálogo con otros profesionales forma parte de una concepción pedagógica que entiende que enseñar también implica aprender con colegas. En un contexto atravesado por la inteligencia artificial, este enfoque cobra aún más relevancia: reflexionar colectivamente sobre cómo enseñar, con qué herramientas y con qué sentido, permite enriquecer las propuestas y fortalecer una educación crítica, consciente y en permanente evolución.
En este marco, las docentes de segundo grado Fabiana Zarazqueta y Tamar Rozenberg presentaron el proyecto “Una aproximación a educar la mirada en tiempos de IA” en el Encuentro de Educación Digital realizado en FLACSO, compartiendo su experiencia con colegas y directivos de escuelas de Brasil. La propuesta, que forma parte del proyecto D-ARTE, articula el trabajo con obras artísticas, el desarrollo de la expresión oral y la incorporación de inteligencia artificial generativa como herramienta pedagógica. El objetivo no es solo que los estudiantes utilicen IA, sino que comprendan cómo funciona, qué límites tiene y de qué manera se diferencia del pensamiento humano.
La socialización de prácticas docentes se vuelve así un motor clave para la mejora educativa. Cuando los proyectos se comparten, se discuten y se analizan colectivamente, dejan de ser experiencias aisladas para transformarse en conocimiento pedagógico en construcción. En ese intercambio, cada aporte suma, cada pregunta abre nuevas posibilidades y cada debate fortalece las decisiones que se toman en el aula. En el Scholem, sostener estos espacios de encuentro entre educadores es también una forma de seguir construyendo una escuela que aprende, se revisa y evoluciona de manera constante.

