Gran Rabino Isaac Sacca – Diciembre 2025
Janucá, que se celebra este año desde el domingo 14 de diciembre hasta el lunes 22 de diciembre, recuerda el valor de los Macabeos, quienes se enfrentaron a un poderoso enemigo en defensa de la libertad.
En el año 164 a.e.c., luego de intensos conflictos, los judíos, liderados por los Macabeos, recuperaban el control del Gran Templo de Jerusalén y lo purificaban. ¿Qué había ocurrido para que el Templo sea profanado?
Unos años antes, el general Antíoco IV Epífanes, de la dinastía seléucida, había empezado a imponer a la fuerza la cultura griega en Jerusalén: quería quebrar la voluntad del pueblo de mantener sus propias tradiciones, costumbres y cultura para que pierdan su identidad. Como parte de ese intento, Antíoco IV Epífanes ideó una estrategia: prohibir los símbolos visibles de la identidad judía, como la circuncisión o el estudio de las Escrituras, e intervenir en el culto sagrado del Gran Templo, para adaptarlo a la sensibilidad griega.
Luego de la muerte de Alejandro Magno, la cultura griega se presentaba como el modelo a seguir y muchos pueblos sucumbían a la presión de tomarla como el parámetro universal de lo bueno y lo malo. Sin embargo, los Macabeos se mantuvieron firmes en sus convicciones: los judíos no debían abandonar su identidad milenaria. En el choque entre los defensores y detractores de la helenización, los Macabeos vencieron. Los Macabeos no luchaban solo por su libertad física; luchaban por su libertad religiosa y espiritual.
Podemos aprender que la libertad religiosa es un pilar fundamental: todos tienen derecho a mantener sus costumbres e ideas religiosas, en el marco del respeto al prójimo. Cuando una sociedad fomenta la diversidad, en vez de la uniformidad, toda la humanidad se enriquece. En un mundo lleno de presiones sociales, el valor supremo de la autonomía frente a las imposiciones externas está más vigente que nunca: los Macabeos también nos enseñan a fomentar el respeto de todos a vivir de acuerdo a su conciencia.
Por ello, el mensaje de Janucá sigue vigente: entender la luz de la libertad y la moral frente a la oscuridad de la opresión y el odio.

