Itongadol.- Hebraica dio inicio a los festejos por sus 100 años con un fin de semana colmado de actividades en sus sedes de Sarmiento y Pilar, que reunió a miles de personas de la comunidad.
El comienzo fue en Sede Sarmiento, en el marco de los tradicionales encuentros previos al Shabat, con una propuesta íntima y significativa donde se compartieron valores, identidad y tradición. En ese clima, se vivió uno de los momentos más simbólicos: el soplado de las velas del centenario.
Durante su discurso, el presidente de Hebraica, Daniel Gurfinkiel, destacó: “En estos cien años, fuimos protagonistas de momentos decisivos de la historia argentina: cambios políticos y desafíos democráticos que nos obligaron a reafirmar nuestros valores cívicos. También vivimos con emoción la creación y el crecimiento del Estado de Israel, un sueño milenario que se hizo realidad y que consolidó un vínculo afectivo y emocional que nos guía hasta hoy”.

Las actividades continuaron en Sede Pilar con propuestas deportivas y recreativas para todas las edades. Durante la tarde hubo una actividad organizada por el director regional del Joint, Sergio Widder, de dirigentes, ex dirigentes, profesionales y ex profesionales, generando un espacio de encuentro y reflexión sobre la construcción comunitaria a lo largo del tiempo y los desafíos por venir.
El reencuentro de ex madrijim fue otro de los momentos más emotivos del fin de semana: abrazos, recuerdos y la sensación compartida de que hay experiencias que trascienden generaciones.

En diálogo con ItonGadol, Daniel Gurfinkiel destacó: “Es un orgullo increíble que me toque presidir Hebraica en estos momentos. Siento un agradecimiento enorme. Y justamente estos encuentros y estos espacios tienen que ver con eso, empezar a pensar entre todos la Hebraica que viene”.

Por su parte, el secretario general de Hebraica, Jonathan Yeger, expresó: “Para mí es emocionante. Soy socio desde los 10 años y poder aportar un granito de arena es un montón. Hebraica conserva su fuerza, debe ser uno de los clubes de la comunidad con más deportes”.
Otro momento emotivo fue el recorrido por la muestra fotográfica del centenario, que invitó a conocer, a través de imágenes, los hitos más significativos de la vida institucional, conectando historias, personas y momentos que forman parte de la identidad de Hebraica.
El gran cierre tuvo lugar en Sede Pilar, donde más de 3500 personas celebraron juntas una noche inolvidable. Hubo reconocimientos, recuerdos, momentos profundamente emotivos y, una vez más, el soplado de velitas que marcó este aniversario tan especial. La fiesta culminó con el show de Kosher Nostra, que hizo vibrar a todo el público.



