El 7 de octubre de 2023 dió inicio a una nueva realidad; la que de una u otra forma estamos todos involucrados.
Desde aquel día, viendo las imágenes, escuchando, rastreando a familiares y amigos/as; los días posteriores, dónde a muchos se les despertó la identidad judía y desde algún lugar quisieron y pudieron ayudar, desde el inicio de la guerra declarada, los miles de misiles que volaban sobre Israel desde cinco puntos distintos.
Fueron transcurriendo estos dos años, donde el antisemitismo fue incrementando cada vez más, primero con noticias falsas y provocadoras y hoy ya, como moneda corriente en todo el mundo, con marchas que hoy, increíblemente, salen a festejar aquel 7 de octubre, el día más triste desde la creación de nuestro estado.
Es realmente difícil pensar que esto pueda cambiar de manera radical, por lo que nos tendremos que acostumbrar a convivir y a combatir diariamente y permanentemente con el antisemitismo, que hoy disfrazado de antisionismo, tiene el mismo fin, el mismo sentido y la misma ceguera que hace 100 años.
En primer lugar nuestro abrazo es para las víctimas del 7 de octubre, para sus seres queridos, en segundo para aquellas familias que aún tienen secuestrados en Gaza y día a día esperan poder verlos regresar a casa.
Por último a todo el pueblo judío, en Israel, que hace dos años le cambió la vida y si bien hubo días mejores y peores, ya es tiempo que puedan vivir en paz, pero también al pueblo judío de la diáspora, que hoy en algunos lugares es perseguido, hostigado, discriminado y maltratado.
Desde nuestro lugar, entendemos que la responsabilidad es seguir haciendo vida judía. Esa es nuestra victoria, obviamente con la responsabilidad y medidas correspondientes con los organismos pertinentes; pero aquí siempre estaremos para recordar, para hacer y para vivir en paz.
¡Am Israel Jai 🇮🇱!
¡Jazak Veematz!

