Itongadol/Agencia AJN.- Empleados de un restaurante kosher del centro de París descubrieron durante la madrugada que alguien había tirado ácido sobre mesas, paredes y el suelo.
Vajilla, cubiertos y vasos quedaron inutilizables y se encontró polvo blanco sobre mesas, donde el ácido corroyó la superficie.
Los empleados de Kokoriko llamaron inmediatamente a Bomberos de París, que desplegaron su unidad nuclear, radiológica, biológica y química, mientras técnicos del Laboratorio Central de la Prefectura de Policía analizaron el líquido.
La Fiscalía informó a The Jerusalem Post que había abierto una investigación sobre daños a la propiedad causados por un medio peligroso para las personas, cometidos por motivos de religión, un delito punible con hasta 15 años de prisión y una multa de 150.000 euros.
El restaurante ya había sido objeto de ataques con ácido contra su fachada en dos ocasiones, la más reciente el 9 de octubre; sin embargo, la investigación se cerró por no haberse identificado a sus autores.
El local permanecerá cerrado hasta que sea limpiado por una empresa especializada en productos corrosivos.

