Un estudio de la Universidad de Tel Aviv detectó un cambio en los tipos de incidentes antijudíos, con la violencia convirtiéndose en la norma. El último año en que murieron más judíos en la diáspora que en 2025 fue 1994, cuando un atacante suicida hizo explotar una camioneta cargada de explosivos contra el edificio de la AMIA en Argentina, matando a 85 personas e hiriendo a cientos más.
Itongadol/Agencia AJN.- El 2025 registró un alarmante aumento de ataques violentos contra judíos, en un año en el que más judíos de la diáspora fueron asesinados en incidentes antisemitas que en cualquier otro año de las tres décadas anteriores.
Si bien el número total de actividades antisemitas —incluyendo vandalismo, amenazas verbales y acoso— disminuyó en muchos países durante 2025 en comparación con 2024, los incidentes violentos, como golpizas o ataques con piedras, se volvieron más comunes, según el informe anual sobre antisemitismo en el mundo publicado por el Centro para el Estudio del Judaísmo Europeo Contemporáneo de la Universidad de Tel Aviv (TAU) y el Instituto Irwin Cotler para la Democracia, los Derechos Humanos y la Justicia.
En todos los países occidentales, el número total de incidentes antisemitas se mantuvo varias decenas de puntos porcentuales por encima de 2022, el año previo a la masacre del 7 de octubre de 2023 que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza, señaló el informe.
Veinte judíos fueron asesinados en cuatro incidentes en tres continentes durante el año, a medida que el odio hacia los judíos se convirtió en una “realidad normalizada”, explicó el editor jefe del estudio, profesor Uriya Shavit.
El último año en que murieron más judíos en la diáspora que en 2025 fue 1994, cuando un atacante suicida hizo explotar una camioneta cargada de explosivos contra el edificio de la AMIA en Argentina, matando a 85 personas e hiriendo a cientos más.
El reporte advirtió que Australia y Canadá registraron las cifras anuales más altas de incidentes antisemitas de su historia.
“El fuerte aumento en el número de casos de violencia grave no es sorprendente. La regla que se aplica a todos los tipos de delitos se aplica también aquí: cuando las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley son indiferentes a los delitos menores, el resultado son delitos mayores”, expresó Shavit.
Parte de la razón por la que es tan difícil prevenir los ataques antisemitas es que muchos son llevados a cabo por atacantes “lobos solitarios” que no operan dentro de ningún marco organizativo, según otro estudio publicado junto con el informe.
El informe de la TAU se basa en datos procedentes de decenas de organismos encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo, así como de comisiones especializadas, comunidades judías, informes en los medios y entrevistas y trabajo de campo de los investigadores.
Aumento de la violencia
Australia presentó algunos de los datos más alarmantes, con un total de 1.750 ataques en 2025, frente a 1.727 en 2024, culminando en la masacre de Jánuca en Bondi Beach en la que 15 judíos fueron asesinados. Esto se compara con 1.200 incidentes en 2023 y 472 en 2022. Los ataques continuaron aumentando incluso después de que Israel y Hamás acordaran un alto el fuego en octubre: se registraron 588 incidentes entre octubre y diciembre de 2025, frente a 492 en el mismo período de 2024, indica el estudio.
En Canadá, el número total de incidentes aumentó de 6.219 en 2024 a 6.800 en 2025, más del triple que en 2022. Entre las agresiones físicas más graves del año se encuentran el apuñalamiento el 27 de agosto de una mujer judía de unos 70 años mientras hacía compras en un supermercado de Ottawa, y la golpiza el 8 de agosto a un padre judío jasídico (ortodoxo) de 32 años frente a sus hijos en un parque de Montreal. También hubo numerosos ataques contra sinagogas.
En Estados Unidos, los incidentes reportados variaron según la región. En New York, la ciudad judía más grande del mundo, el número de incidentes descendió de 344 en 2024 a 324 en 2025. Los Ángeles, hogar de la segunda mayor población judía del país, fue la única gran ciudad que no pudo proporcionar datos sobre delitos de odio antijudíos por segundo año consecutivo. Entre los peores ataques del año se incluyen el asesinato el 21 de mayo de 2025 de dos empleados de la Embajada de Israel, Yaron Lischinsky y Sarah Milgrim, frente al Capital Jewish Museum en Washington, DC, y la muerte de Karen Diamond el 1 de junio en Boulder, Colorado, después de que un hombre que gritaba “Free Palestine” arrojara artefactos incendiarios contra participantes de una marcha proisraelí.
En el Reino Unido, el número total de incidentes aumentó de 3.556 en 2024 a 3.700 en 2025, en comparación con 4.298 en 2023 y 1.662 en 2022. Además, se registraron cuatro incidentes de violencia extrema durante el año, siendo el más grave el atentado terrorista de octubre de 2025 contra la sinagoga de Heaton Park en Manchester durante Yom Kipur (Día del Perdón), en el que murieron dos personas. Al igual que en Australia, se registró un aumento tras el alto el fuego, de 741 incidentes entre octubre y diciembre de 2024 a 1.078 en el mismo período de 2025.
En Francia, el número total de incidentes disminuyó de 1.570 en 2024 a 1.320 en 2025. Sin embargo, el número de incidentes con violencia física aumentó de 106 en 2024 a 126 en 2025.
En Alemania, se registraron 5.729 incidentes antisemitas en 2025, frente a 6.560 en 2024. En Bélgica, el número aumentó de 129 en 2024 a 232 en 2025, y las agresiones físicas subieron de 27 a 32.
Los datos de comunidades judías más pequeñas también mostraron tendencias complejas, añadió el informe. En México se registraron 70 incidentes en 2025 frente a 53 en 2024. En Sudáfrica, 95 frente a 128. En Italia, 963 frente a 877, incluidos once casos de agresión física frente a ocho. En Chile, 27 frente a 51. En España, 207 frente a 193. En Nueva Zelanda, 143 frente a 131, de los cuales cinco fueron agresiones físicas frente a dos. En Bulgaria, 55 frente a 50 el año anterior.
Atacantes extremistas individuales
Un estudio separado que analiza decenas de acusaciones y fallos judiciales muestra que muchos ataques son llevados a cabo por “lobos solitarios” que provienen principalmente de dos extremos políticos completamente diferentes: cristianos blancos partidarios de la “supremacía blanca”, por un lado, y musulmanes anti sionistas, por otro.
El director de la investigación, Dr. Carl Yonker, detalló: “Los atacantes representan una amplia variedad de edades, áreas geográficas y orígenes étnicos. Entre ellos hay una alta proporción de personas desempleadas y, en general, de personas a las que la vida no les sonrió”.
La penetración del antisemitismo explícito —incluida la admiración por Hitler y la negación del Holocausto— en corrientes principales del Partido Republicano de EE.UU. es motivo de preocupación existencial, agregó, mencionando que las redes sociales hacen que la lucha contra este fenómeno sea especialmente difícil, y quizás imposible.
El reporte criticó duramente el papel del gobierno israelí en la lucha global contra el antisemitismo, afirmando que “el gobierno no llevó a cabo ni una sola acción significativa y efectiva y en ocasiones causó daño”.
Los políticos israelíes en los niveles más altos “ampliaron de forma constante el alcance del término ‘antisemitismo’, incluso mediante declaraciones cínicas y apresuradas, vaciándolo de significado y perjudicando la lucha contra el odio hacia los judíos”, concluyeron los autores del informe.

