Itongadol/Agencia AJN.- Organismos judeocanadienses se mostraron «profundamente decepcionados» por la leve sentencia impuesta al hombre que vandalizó el Monumento Nacional del Holocausto, en Ottawa.
En julio, Iain Aspenlieder, de 46 años, se declaró culpable de haber pintando la frase «Alimentame» con pintura roja.
Ayer fue sentenciado a cinco meses de prisión, ya cumplida, y dos años de libertad condicional, durante los cuales no podrá acercarse a instituciones judías o israelíes ni poseer armas de fuego.
La jueza Anne London-Weinstein dictaminó que su vandalismo no estuvo motivado por el odio, a pesar del claro impacto que tuvo en la comunidad judía.
El Centro para Israel y Asuntos Judíos declaró: “Estamos profundamente decepcionados de que la sentencia, dictada tan solo tres semanas antes del Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, no refleje la gravedad de lo que constituye un acto de odio y su impacto en la comunidad judía, no solo en Ottawa, sino en toda Canadá”.
“Hacer responsables a los perpetradores es esencial para proteger la dignidad de las víctimas y salvaguardar los valores que nos unen como canadienses”, añadió.
Amigos del Centro Simon Wiesenthal también dijo estar “profundamente decepcionado” de que la pena correspondiera únicamente al tiempo cumplido, sin imponer una pena de cárcel adicional.
“En un momento en que los incidentes antisemitas están aumentando en toda Canadá, esta sentencia mínima envía el mensaje equivocado: que incluso la profanación de un monumento nacional al Holocausto puede afrontarse sin consecuencias significativas”, dijo su director de Políticas y Defensa, Jaime Kirzner-Roberts.

