Itongadol/Agencia AJN.- Un tribunal de Alemania prohíbió una protesta antiisraelí en un ex campo de concentración nazi.
Los activistas que planeaban una protesta en Buchenwald deberán manifestarse el domingo en la cercana ciudad de Weimar, luego de que el tribunal ratificara la prohibición policial.
La vigilia, convocada por la campaña «Kufiyas en Buchenwald», había provocado un fuerte debate en Alemania, con varios políticos denunciándola como inapropiada.
El tribunal de Weimar ratificó la decisión de las autoridades de prohibir la vigilia y trasladar a los manifestantes a una plaza de la ciudad.
El ex campo de concentración nazi se encuentra en una colina a las afueras de la ciudad del centro de Alemania.
Los jueces dictaminaron que la protesta «violaría la dignidad de las víctimas» del régimen nazi que sufrieron en ese campo de concentración.

En agosto, un tribunal regional dictaminó que la administración de Buchenwald está autorizada a denegarles la entrada a los visitantes que lleven una keffiyeh.
El Tribunal Administrativo Superior de Turingia rechazó la apelación de una mujer que intentó entrar al recinto con ese pañuelo como una declaración política.
Los jueces concluyeron que «llevar una keffiyeh en un ex campo de concentración nazi pone en peligro la sensación de seguridad de muchos judíos».
«En este caso, el derecho a la libertad de expresión, protegido por la Constitución, debe ceder ante la finalidad del memorial», declararon.
El caso derivó de un incidente cuando se le prohibió la entrada a esa mujer durante una ceremonia conmemorativa del 80.º aniversario de la liberación del campo. Posteriormente, ella solicitó permiso para asistir a otro evento esa semana con la keffiyeh puesta, pero su solicitud fue denegada.
El tribunal declaró que su decisión es definitiva e inapelable.
Los jueces le dieron la razón a la administración del memorial, que les exige a sus visitantes vestir de manera «apropiada al memorial y su propósito fundacional».
De 1937 a 1945, los nazis deportaron a unas 280.000 personas a Buchenwald y sus campos satélites, entre ellas decenas de miles de judíos.
Unos 56.000 prisioneros fueron asesinados mediante disparos, hambre, enfermedades, trabajos forzados, torturas o experimentos médicos.

