Itongadol.- En un cálido ambiente de camaradería, se realizó en la noche del 10 de mayo el Tercer Seder de la Fundación IWO, organizado y preparado por sus voluntarios. “El IWO es una institución educativa y el Seder de Pesaj tiene que ver en forma directa con ese proceso educativo. Por eso es tan importante que el IWO tenga su propia Hagada de Pesaj”, expresó el presidente de la institución.
Antes de iniciarse la lectura de la Hagada especialmente preparada para la ocasión, el presidente de la institución, Oscar Hansman, tuvo palabras de elogio a uno de los invitados especiales, don Jaime Jacubovich: “Quería presentarles a un amigo del IWO, Jaime Jacubovich, que es un hombre de un gran corazón que apoyó y apoya a múltiples instituciones, y seguramente lo hará con el IWO”.
Refiriéndose específicamente a la actividad Hansman manifestó: “Hoy festejamos Pesaj y, como en todas las fiestas judías, existe un mandato. En el caso de Pesaj es narrar la epopeya de la liberación del pueblo judío de Egipto, no solamente su salida, sino toda su travesía hasta la llegada al Monte Sinaí. Esto se refiere al mensaje ideológico y filosófico de este proceso. Pero además, en Pesaj tenemos otro mandato, que tiene que ver con algunos asuntos prácticos, lo que se llama el Seder, que significa orden. Antes de empezar la mesa tiene que estar preparada con su Keará, plato ritual, conteniendo los símbolos de la festividad, que significan la acción relacionada con el orden, que tienen que ver con los hombres”.
“Les recuerdo que en el Seder, antes de comenzar, tienen que estar todos los participantes sentados, hasta el hijo o hermano malvado que rechaza el mensaje de la festividad también, o sea que tiene que haber una mancomunión en la familia, y también debe darse en la comunidad, a los efectos de poder iniciar el Seder. En estos tiempos, en la comunidad judía, tengo que decirles que si la comunidad en conjunto quisiera hacer un Seder, donde estén presentes todos los factores que la componen, quisiera ver que es posible hacerlo. Ojala que dentro de poco podamos decir que podemos volver a los tiempos en que esto era posible”, resaltó.
Luego de este deseo sobre la necesidad de la unión de la comunidad, Oscar Hasman expresó: “Jag a Pesaj, la festividad de Pesaj, es el marco donde más educación se puede otorgar, pues es donde se enseña al chico a preguntar y al padre a contestar. El chico se tiene que preparar para decir ‘Ma Nistana halaila hazé mi kol haleilo’ (en qué se diferencia esta noche de las demás) y esa pregunta hay que responderla no únicamente con ‘Abadim hainu VeParo VeMitzraim’ (esclavos fuimos del Faraón en Egipto), sino que a lo largo de todo el Seder se tendrá que dar la respuesta, es decir, que todos los participantes del Seder tienen que tener su formación”.
“Esto nos lleva a otro principio educativo que surge del propio mandato histórico: primero hay que formarse en las propias tradiciones, costumbres y los conceptos filosóficos de pertenencia, y después hay que continuar conociendo lo ajeno, porque si no corremos el riesgo de que uno conozca lo ajeno y se encandile, o que el proceso de la vida no permita conocer lo propio sin siquiera llegar a tener las nociones básicas para poder hacer la comparación. Les hago este comentario porque el IWO, además de todos sus otros aspectos, es una institución educativa y el Seder de Pesaj tiene que ver en forma directa con ese proceso educativo. Por eso es tan importante que el IWO tenga su propia Hagada de Pesaj, y la que utilicemos hoy es el comienzo de una Hagada definitiva que seguramente se procesará a través de todo el año”, subrayó.
Finalmente, el presidente de la Fundación IWO se refirió a que la noche anterior se había realizado el acto conmemorativo de Iom Hashoá y del 73° aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia: “Fue un acto muy significativo y todos los asistentes salieron del mismo conmovidos. Si bien al finalizar ese tipo de actos generalmente me retiro, en esta oportunidad, debido al contexto comunitario que estamos viviendo, me acerqué a los dirigentes de la DAIA, en particular al presidente Ariel Cohen Sabban, y le planteé la posibilidad de que la DAIA intervenga en el conflicto entre los dirigentes de la AMIA para que la comunidad pueda volver al Sholem Bait (expresión que significa paz en la casa, en este caso la comunidad) histórico”.
A continuación, se dio lectura a la Hagada preparada por el IWO, con los textos tradicionales en idish, que dirigió la profesora Ester Szwarc y contó con el acompañamiento de la cantante Rut Goldfar y el pianista Esteban Danger.
Luego de la cena festiva, elaborada por uno de los miembros activos de la Fundación IWO, Hansman agradeció a todos los voluntarios de la institución que colaboraron en la realización del Seder como también a Rut Goldfar y Esteban Danger por su colaboración con el IWO.

