Itongadol/AJN.- Diplomáticos occidentales afirmaron que Irán sorprendió a las potencias mundiales con esta propuesta. Las negociaciones se centran en el número de centrifugadoras que a Irán se le permitirá mantener y el tamaño de las reservas de uranio de bajo enriquecimiento que podría retener.
Una propuesta de Irán de cerrar un tercio de sus centrifugadoras y renunciar a la mayor parte de su uranio de bajo enriquecimiento permitió avanzar en las conversaciones con las seis potencias mundiales en Ginebra, según diplomáticos occidentales. Sin embargo, muchos problemas siguen sin resolverse y las posibilidades de llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán el 30 de marzo son bajas.
Con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a punto de llegar a Washington para dar su polémico discurso ante el Congreso el martes, funcionarios israelíes expresaron su preocupación a los representantes de las potencias mundiales.
Las dos rondas previas de conversaciones entre Irán y las seis potencias (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania), en Munich y Ginebra, se centraron en la búsqueda de una fórmula que mantener a Irán lejos de la obtención de suficiente uranio enriquecido para fabricar una bomba.
Los dos componentes principales de la fórmula son el número de centrifugadoras que a Irán se le permitirá mantener y el tamaño de las reservas de uranio de bajo enriquecimiento que podría retener.
Los diplomáticos occidentales señalaron que en las conversaciones de Munich a principios del mes pasado, las potencias hicieron una nueva oferta a los iraníes, en el que durante los primeros seis años del acuerdo Irán podría seguir operando unas 5 mil centrifugadoras.
En los cuatro años siguientes, de acuerdo con la propuesta de Múnich, Irán sería capaz de aumentar sus centrifugadoras a 7800, y durante los cinco años siguientes a 9400, el número que opera actualmente.

