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Itongadol.- La filial del Keren Kayemet Leisrael en Uruguay desarrolla un parque a la entrada del kibutz Ein Hashloshá (foto) y la base lindera, en el Néguev occidental, muy cerca de la Franja de Gaza, uno de los sitios más castigados en la reciente guerra contra terroristas palestinos.
“La idea es generar un espacio sombreado para que la población de ambos lo disfrute, mejore su calidad de vida y los jaialim tengan adonde ir los fines de semana o cuando los visitan sus familiares”, explicó ayer, miércoles, su presidenta, Nadín Hakas, a la Agencia Judía de Noticias (AJN).
Habrá un sitio conmemorativo en honor de los miembros del kibutz caídos en combate, que constará de una plaza con sombra, asientos y un orquídeo blanco.
Asimismo, el espacio incluirá una senda peatonal central, con nuevas especies de plantas adecuadas y árboles frutales ya existentes, y se crearán zonas para picnic, con asientos e instalaciones.
El desarrollo incluye terraplenes, cauces, infraestructuras, asfalto, pavimentación, paredes y rocalla, paisajismo, riego, plantaciones, señalización, cestos de basura, bebederos y pérgolas.
“El kibutz Ein Hashloshá fue fundado (en 1950) por el movimiento juvenil sionista Hanoar Hatzioní y la mayoría de sus habitantes son uruguayos y argentinos, y sus hijos; allí se habla español, con lo cual hay una fuerte conexión emocional”, destacó la dirigente oriental.
Su nombre honra la memoria de tres jóvenes caídos en la Guerra de la Independencia y actualmente tiene unos 300 miembros, incluidos olim sudamericanos y jaialim que inmigraron sin sus familias y son “adoptados” por familias del kibutz durante su servicio militar.
“En la reciente guerra el kibutz sufrió muchos daños -cerca de allí se descubrió uno de los primeros túneles, cayeron morteros, etc.- y por eso al proyecto original se agregó el reconstruir todo lo que fue destruido, incluso tres o cuatro casas que recibieron impactos directos de proyectiles; también se quemaron campos de cultivos y la lechería, de modo que su capacidad productiva quedó comprometida”, alertó Hakas.
“Lamentablemente, es una zona en la cual cada tanto cae un misil, que no sale en la prensa, y ésta es una forma de decirle a esa gente, tan castigada, que el pueblo judío en el exterior -sobre todo, en Latinoamérica- está con ellos, para que se sientan apoyados” porque “es una población estratégica para Israel y hay que evitar que abandonen el lugar por miedo u otra razón”, afirmó.
“El proyecto se enmarca en un programa general del Keren Kayemet de desarrollo de Néguev para mejorar la calidad de vida y la infraestructura y crear poblaciones nuevas en esa zona, que es el 60% del territorio israelí pero está despoblada, y al mismo tiempo, por cuestiones de seguridad se han creado muchas bases militares”, finalizó la presidenta de la filial uruguaya.

