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Itongadol.- El Museo del Holocausto, junto al Centro de Informaciones de las Naciones Unidas para Argentina y Uruguay, realizó un acto por el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas de la Shoá, en el cual quedó inaugurada la “Muestra Internacional de Afiches Viajes a través del Holocausto”, presentada por este último.
El presidente de la institución, Claudio Avruj, dijo: “Cómo argentino me siento honrado de tener la ocasión de hablar en este acto. Es un honor que la Argentina fuese uno de los pocos países que promovieron la resolución del año 2005 [estableciendo el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto] que fue después adoptada para el día 27 de enero. Esto nos enriquece. También me honra saber que nuestro país es el único miembro permanente de Latinoamérica de lo que se llamó en su momento la Task Force, y que hoy se llama la Alianza Internacional para la Recordación y Estudio del Holocausto”.
“Nosotros tenemos tres fechas para recordar la Shoá: el 27 de enero, el 19 de abril, aniversario del Levantamiento del Ghetto de Varsovia, y el 9 de noviembre, día de recordación de La Noche de los Cristales Rotos. Además durante el año tenemos la obligación de ejercer esta memoria, educarla y trasmitirla. Me enorgullece, me siento bien en compartir con ustedes esto y la oportunidad de reafirmar el compromiso de muchos, y de la mayoría de la sociedad argentina y del mundo que optamos por la vida, en confraternidad, sin prejuicios, y que estamos dispuestos en este acto a decirle basta y poner freno al antisemitismo, que hoy nos está sacudiendo fuertemente en el mundo”, agregó.
También destacó: “Creo que el mensaje final de este acto es poner en valor la memoria de los que ya no están; poner en valor supremo la fuerza y la dignidad de los sobrevivientes que llevaron adelante su mensaje, que nos permite a nosotros trabajar en instituciones como estas; poner en valor el trabajo de la comunidad judía en su conjunto que privilegió la vida sobre la muerte, la paz y la concordia sobre la venganza; poner en valor la actitud del país, la República Argentina, de trabajar fuertemente en el tema de memoria, verdad, justicia y derechos humanos, donde la Shoá ocupa un lugar preponderante; y pensar que entre todos podemos construir, con este compromiso, un mundo que realmente sea digno de ser vivido para nosotros, para nuestros hijos y nuestros nietos”.
Por su parte David Smith, director del Centro de Informaciones de las Naciones Unidas para Argentina y Uruguay, puntualizó: “Siempre en estos días tengo una serie de emociones cuando pienso en la tragedia, en la memoria, en la catástrofe y el genocidio, pero también en la oportunidad que tenemos de enseñar a la próxima generación la memoria. Cuando usamos las palabras ‘nunca más’ no es necesario decirle a nadie en América Latina la importancia de éstas, que deben ser mucho más que palabras. Es un llamado a la acción, a la educación de la próxima generación, y cuando se piensa en lo que está sucediendo en nuestro mundo hoy se ve la necesidad, la obligación, el deber, de afrontar. A veces pienso que la obligación más importante de las Naciones Unidas, que no es perfecta, es traer lo mejor de la humanidad para afrontar lo peor de ella, y mi punto de vista es que me encanta que tengamos este día y pienso que nos hemos tomado casi 50 años en tenerlo. Pero ahora lo tenemos y es internacional”.
Luego leyó un mensaje que emitió el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon con motivo de ese día.
El evento también contó con la presencia de Mauricio Wentraub, director del área de Danza del Centro Cultural General San Martín de la ciudad de Buenos Aires y coreógrafo afamado mundialmente. Él es hijo de un matrimonio polaco que pudo salir de Europa semanas antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, quienes inicialmente se radicaron en Bolivia, país que hasta 1942 otorgaba visa de entrada a los judíos europeos. Durante el acto relató cómo sus padres llegaron a la Argentina y la gran mayoría de sus familiares perecieron en Europa durante la Shoá.
Posteriormente Lea Zajac, sobreviviente del Holocausto, brindó su testimonio y dijo que es necesario que la memoria de las víctimas de la Shoá no sea “un número frío y nada más”. “Hay que recordar que eran personas como todos nosotros, padres y madres, abuelos, niños, bebes, jóvenes con sus sueños y esperanzas que querían crear, vivir, amar. En nombre de todos ellos, que fueron acallados y no pueden hacerlo, les hablo yo”, expresó.
A continuación se encendieron seis velas en recordación de los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá, entre ellos un millón y medio de niños, y el acto finalizó con la entonación del Himno de los Partisanos, cantado por la sobreviviente Ana Drest.
Entre los asistentes del cuerpo diplomático acreditado en la Argentina se encontró la embajadora del Estado de Israel, Dorit Shavit, acompañada por la agregada de Cultura, Prensa y Difusión, Dovrat Zilberstein. También estuvieron presentes, entre otros dirigentes comunitarios, Julio Schlosser y Jorge Knoblovits, presidente y secretario general de la DAIA; Guillermo Borger y el representante del Movimiento Sionista Mundial, Lázaro Slepoy.

