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Itongadol.- El discurso del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ayer en la Asamblea General de las Naciones Unidas generó respuestas encontradas, incluyendo duras críticas del periódico americano The New York Times, el cual dijo en una editorial hoy que el líder de Israel parecía estar "ansioso por pelear" con Irán.
El medio dijo que mientras que Netanyahu tenía buenas razones para estar alerta sobre Irán, él debería darle una oportunidad a la diplomacia, criticando al primer ministro por sus "palabras combativas" sobre el presidente iraní, Hassan Rohani.
"El Sr. Netanyahu tiene razones legítimas para estar alerta sobre los movimientos iraníes, al igual que Estados Unidos y las otros cuatro potencias mundiales involucradas en las negociaciones por el programa nuclear iraní. Pero sería desastroso si él y sus seguidores en el Congreso, enceguecidos por la falta de confianza, exagerasen la amenaza, evitasen que Obama tome ventaja de las nuevas aperturas diplomáticas y sabotearan la mejor oportunidad de establecer una nueva relación desde la revolución islámica de 1979, la cual llevó a las relaciones americanas iraníes al freezer", dijo el medio.
La editorial también advirtió que en discursos pasados, Netanyahu "ha insinuado tantas veces tomar acciones militares para evitar que los iraníes adquieran armas nucleares que parece que está ansioso por pelear con Irán".
Sin embargo, el ministro de defensa israelí, Moshe Ya’alon, dijo que el discurso fue una descripción "acertada" de los recientes movimientos de Irán hacia Estados Unidos. "La República Islámica está actualmente detrás de actividades terroristas en Afganistán e Irak y está financiando, armando y entrenando a Hezbollah en el Líbano. Mientras, los centrifugados siguen girando. Por esta razón debemos tener cuidado, no ser tentados y no aliviar las sanciones antes de que estemos seguros de que el régimen tiene intenciones totales de abandonar su programa nuclear", dijo.
Por su parte, el ministro de defensa del frente interno, Gilad Erdan, también apoyó a Netanyahu y rechazó sus críticas en los medios israelíes, indicando que el primer ministro había aliviado su postura sobre la "línea roja" que Irán no debe cruzar. "Ciertamente, el primer ministro no dibujó una línea diciendo que solo cuando la República Islámica obtenga una bomba o cruce otra línea habrá un ataque israelí, incluso si Israel se ve forzado a hacer el trabajo de evitar un Irán nuclear", dijo.

