603
Un adolescente (de cada cuatro) sufre la amenaza de pérdida precoz de la audición. La tecnología actual, a diferencia de los viejos “walk-man” de los 80, permite escuchar música a altos volúmenes durante muchas horas continuadas.
Los científicos fueron claros: “Dentro de 10 ó 20 años será tarde para darse cuenta de que toda una generación sufre problemas precoces de audición, antes de envejecer”, dijo Chava Muchnik, del departamento que estudia los desórdenes de la comunicación.Fue la encargada de realizar el estudio (junto a sus colegas Ricky Kapkan – Neeman, Noam Amir y Esther Shabtai) sobre los hábitos de escucha musical en adolescentes y sus preferencias de volumen.
La pérdida de audición, provocada por una exposición continua a ruidos fuertes, es un proceso lento y progresivo. Quienes usan lectores de mp3 podrían descubrir que sus oídos comienzan a deteriorarse ya en torno a los 30 ó 40 años. Las conclusiones surgen de un estudio realizado entre 289 adolescentes israelíes, entre 13 y 17 años. A los jóvenes se les pidió describir sus costumbres en materia de música y, en una segunda fase se realizaron mediciones de los niveles de escucha declarados sobre 74 adolescentes, tanto en ambientes silenciosos como ruidosos. Los niveles de volumen medido fueron utilizados para calcular el potencial riesgo para el oído. Sí surgió que el 80 por ciento de los adolescentes usa, con regularidad, los lectores de mp3: entre estos, el 21 por ciento escucha de una a cuatro horas de música por día y el 8 por ciento lo hace más de cuatro horas consecutivas. Con esos datos, los científicos llegaron a la conclusión de que un cuarto de los participantes están en riesgo grave de pérdida del oído.
Uno de los remedios que sugieren los investigadores es solicitar a los productores de aparatos electrónicos que limiten a 100 decibeles la capacidad de los reproductores de música, en tanto que algunos llegan a los 129 decibeles.
Fuente: Cidipal

