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"Y con un mundo que en 2050 tendrá 9.000 millones de habitantes, con menos agua, fertilizante, tierra disponible, menos de todo, ¿cómo vamos a cultivar suficientes plantas para satisfacer nuestras necesidades si no entendemos cómo responden al ambiente que las rodea?".
Entender en mayor profundidad el mundo sensorial de las plantas es además vital para nuestro propio futuro, según el investigador. "Pensemos que las plantas están viendo luz, oliendo aromas, distinguen arriba y abajo e integrando esa información sin tener un cerebro. ¿Cómo lo hacen? Esta es una de las preguntas increíbles que debemos comprender". Hacerlo es fundamental ya que "toda nuestra vida depende de las plantas": respiramos el oxigeno liberado por las plantas, nos alimentamos de ellas, nos vestimos con productos obtenidos a partir de ellas, viajamos en vehículos que funcionan con combustibles de plantas fósiles y nos curamos con medicinas derivadas de plantas.
Las plantas responden a sustancias químicas en el aire, a señales de luz. Las plantas tienen sus propios fotoreceptores en hojas y tallos. Las raíces de maíz crecen en dirección a vibraciones de frecuencias específicas. Esos receptores les permiten distinguir entre rojo y azul e incluso diferenciar longitudes de onda que no tenemos, los humanos, la capacidad de distinguir. Durante el día, los cripto-cromos en las células diferencian la luz azul y ultravioleta, usando esa señal para marcar el reloj interno y el ritmo circadiano. En las plantas, este reloj regula muchos procesos, como los movimientos de las hojas y la fotosíntesis".
Las plantas habitan un mundo táctil, respondiendo por ejemplo al frío y al calor moderando su uso de agua o su ritmo de crecimiento.
"Cuando miramos a una planta debemos verla como una vieja prima lejana. Hace dos mil millones de años las plantas y los humanos evolucionaron de las mismas células. Unas tomaron un camino y otras otro, pero la biología básica es la misma". "Pensemos que las plantas están viendo luz, oliendo aromas, distinguen arriba y abajo, e integran toda esta información sin tener un cerebro. ¿Cómo lo hacen? Esta es una de las preguntas increíbles que debemos comprender"

