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Itongadol.- Los padres de un yemenita judío que fue asesinado hace cinco años hicieron aliá y llegaron a Israel ayer. Fueron asistidos por la Agencia Judía.
En el 2008 Moshe Nahari, líder de la comunidad judía de Yemen, fue ejecutado por islamistas en un mercado en Amran debido a su fe. El hombre tenía 35 años en el momento de su asesinato y fue enterrado en Yemen. Cinco de sus hijos hicieron aliá a Israel y en agosto del año pasado su viuda también lo hizo, junto con sus cuatro hijos restantes.
Los padres de Moshe, Yaish y Taranja, han trabajado durante años para llevar al asesino de su hijo ante la justicia. El criminal fue sentenciado a muerte pero el castigo todavía debe llevarse a cabo.
Los islamistas han apuntado contra judíos en Yemen con una creciente frecuencia en los últimos años, causando que muchos dejen el país. En el 2012 un miembro líder de la comunidad judía de Sanaa, Aharon Zindani, fue apuñalado y asesinado. Su cuerpo fue llevado a Israel para ser enterrado en una operación complicada y prolongada.
Varias semanas atrás miembros de la pequeña comunidad judía de Yemen dijeron que uno de sus miembros había sido atacado y seriamente herido en un asalto antisemita. La víctima, Yosef Anati, fue hospitalizada en una condición seria. El ataque ocurrió en un pueblo noreste del país, Rayda.
En enero hubo informes de que un grupo de 60 judíos de Yemen habían llegado a Israel desde Doha en una aerolínea qatarí. La operación fue llevada a cabo bajo los auspicios del Estado de Israel y se tiene intenciones de extraer a los restantes 400 judíos yemeníes.
El Dr. Yigal Ben-Shalom, quien encabeza una organización que preserva la cultura y herencia del judaísmo yemení, le dijo al medio israelí Arutz Sheva en el pasado que es imperativo que los judíos que siguen en Yemen sean llevados a Israel en luz de los constantes ataques antisemitas que ocurren en el país.

