El cardenal Jorge Bergoglio encabezó hoy lunes, en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires, la liturgia de conmemoración de la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), considerado el primer pogrom antijudío perpetrado por el régimen nazi y el inicio del Holocausto judío.
La emotiva ceremonia contó con la presencia de representantes católicos, evangélicos y judíos.
La homenaje fue organizado por la Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la arquidiócesis de Buenos Aires conjuntamente con el Comité de Diálogo Interconfesional de la B\’nai B\’rith Argentina, y con adhesión de la Confraternidad Argentina Judeo Cristiana.
El cardenal Bergoglio contó con la presencia del rabino Alejandro Avruj, de la Comunidad NCI-Emanu El.
Además participaron en la ceremonia representantes de las iglesias Evangélica Metodista, Luterana Unida y Presbiteriana San Andrés, además del Coro de la Sociedad Hebraica Argentina.
Al acto asistieron el escritor Marcos Aguinis,Claudio Epelman director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano (CJL), el presidente electo de la DAIA, Julio Schlosser, el agregado cultural de la Embajada de Israel, Yoav Adler, y el embajador de Alemania en la Argentina.
En tanto que Boris Kalnicki fue el encargado de conducir la ceremonia.
Uno de los momentos que se destacaron fue cuando el rabino Avruj le entregó al cardenal Bergoglio, como símbolo de aquellos libros que fueron destruidos en la Kristallnacht, la nueva edición del libro Sidur (el libro de oraciones diarias de la religión judía).
Luego, como es tradicional, se encendieron seis velas en memoria de las víctimas de uno de los hechos más trágicos de la historia.
La primera vela fue en memoria de los sobrevivientes de la Shoá y fue encendida por Nuncia Golib y Sara Rus, mientras que la segunda fue en memoria del millón y medio de niños asesinados en el Holocausto y la tercera en memoria de los adolescentes y estuvo a cargo de alumnos del Instituto San Ambrosio y la Escuela ORT.
La cuarta vela se encendió en reconocimiento a las organizaciones que guardan en si misma la memoria de la acción nazi como la Fundación Memoria del Holocausto y Generaciones de la Shoá. En este caso encendieron la vela Diana Wang, presidenta de Generaciones de la Shoá, y Bimba Brenner, representante de la Comunidad Lamroth Hakol.
La quinta vela fue dedicada a los sabios intelectuales, artistas y comerciantes asesinados por el nazismo por el sólo hecho de ser judíos. En este caso fue encendida por Gloria Padilla, perteneciente a la Comisión Episcopal Ecuménica, y Martha de Antueno, directora de Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones de la Conferencia Episcopal Argentina.
La sexta vela fue encendida por Bergoglio acompañado por el rabino Avruj.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Avruj se mostró emocionado de haber participado en la ceremonia. “Es un enorme símbolo y me siento profundamente honrado que me hayan convocado para semejante evento y en semejante lugar, donde trajimos el mensaje eterno de nuestro pueblo de haber aprendido a responder con construcción”, transmitió el rabino.
En la noche del 9 de noviembre de 1938 los nazis profanaron y destruyeron más de 1.000 sinagogas, mataron a decenas de personas, encarcelaron a 30.000 judíos en campos de concentración, negocios y empresa fueron saqueados.
El mundo se mantuvo en silencio, en lo que fue calificado como el comienzo de la Shoá.
Foto: B´nai B´rith (Oscar Gómez)

