La Guardia Revolucionaria Iraní estuvo detrás del ataque terrorista de febrero cerca de la Embajada de Israel en Nueva Delhi, según una investigación de la Policía India. En el incidente, Tali Yehoshua-Koren, esposa del representante del Ministerio de Defensa en la India, resultó herida.
El periódico Times de India, el cual publicó los descubrimientos de la investigación, informó que los miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní comenzaron a hablar con el periodista indio Syed Mohammad Ahmad Kazmi sobre la posibilidad de llevar a cabo un ataque contra diplomáticos israelíes en Nueva Delhi en febrero del 2011, un año antes de que ocurriese. En el momento, un número de científicos iraníes fueron asesinados, y Teherán culpó a Israel por las muertes.
La investigación encontró que Kazmi, quien hasta ahora es la única persona que ha sido arrestada sospechada de estar involucrada en el ataque, ha estado en contacto con el régimen iraní por al menos diez años.
Las fuerzas de seguridad indias han intentado obtener información de un número de ciudadanos iraníes que están sospechados de haber participado, en los últimos meses. La policía India ha enviado cartas detalladas a la República Islámica pidiéndole ayuda en la investigación, a pesar de que Irán no ha cooperado.
Los indios le dieron a los iraníes una lista de cinco personas sospechadas de pertenecer a la Guardia Revolucionaria. Según el informe del periódico indio, el sospechoso principal del ataque es Houshang Afshar Irani. Él dice que es un constructor profesional, a pesar de que actuó como el motociclista que puso la bomba en el auto de un representante de la embajada israelí en el ataque.
Otro sospechoso es Sedaghatzadeh Masoud, quien comandó la célula que llevó a cabo el ataque. La policía india lo identificó como un vendedor de una compañía con base en Teherán. Según las sospechas fue el planeador de una ola de ataques en Nueva Delhi, Bangkok y Tbilisi.
La Policía India identificó a un número de otros sospechosos involucrados en el ataque: Syed Ali Mahdiansadr, propietario de una empresa de telefonía celular en Teherán, Mohammad Reza Abolghasemi, un clérigo del gobierno de Tehran, y Ali Akbar Norouzishayan, un contador retirado de la capital iraní. Otra sospechosa es Leila Rohani, quien también estuvo sospechada del ataque de Nueva Delhi, así también como el de Bangkok, y ha podido escapar a Irán para evitar ser arrestada.
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