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Yuval Diskin también habló de la presunta denunciante Anat Kam, diciendo que la prensa tiene un importante rol en la democracia pero no respeta al servicio de seguridad.
El director de seguridad de la agencia de seguridad israelí Shin Bet, Yuvak Diskin, dijo ayer que la ronda de negociaciones del 2009 con Hamas para la liberación del soldado de la Fuerza de Defensa de Israel (FDI) secuestrado falló ya que el grupo militante no paró con sus demandas y aceptarlas podría llevar a una “pendiente resbaladiza”.
“Los miembros de Hamas que fueron parte e la delegación en el Cairo no querían parar con sus demandas en ningún punto”, dijo Diskin en un evento que marca los 30 días de la muerte del periodista, editor y ganador del Premio Israel a literatura Dov Yudkovsky en Tel Aviv.
“Estamos seguros de que no importa cuales son las demandas, la presión pública podría llevar a su aceptación”, dijo. También agregó: “En algún punto sabía que era una pendiente resbaladiza”.
Hamas quiere la liberación de 1.400 prisioneros de las cárceles israelíes a cambio de entregar a Gilad Shalit, quien fue capturado en un ataque a la frontera en junio del 2006 y está bajo la custodia del grupo desde entonces.
Israel ha negado varios nombres de la lista de Hamas, que incluyen a algunos responsables de los ataques terroristas de Israel, pero aceptó liberar a cerca de 980 prisioneros.
Este mes, Al-Hayat informó que el mediador alemán para la liberación de Shalti, Gehard Conrad, concluyó una visita de dos días a la Franja de Gaza donde mantuvo charlas con altos líderes de Hamas.
El informe también agregó que el mediador alemán volvería a Gaza pronto para recibir la respuesta de los funcionarios de la organización acerca de sus propuestas.
Hablando ante los invitados, incluyendo el ex primer ministro Ehud Olmert, el ministro de Likud Silvan Shalom, y el ex juez Meir Shemgar, Diskin también habló sobre el espionaje que involucra a una presunta denunciante. Anat Kam está sospechada de robar documentos confidenciales de la FDI y dárselos a un periodista de Haaretz, Uri Blau.
“Mi organización apoya la libertad de prensa”, dijo Diskin. También agregó: “El trabajo que hace la prensa en un país democrática no es menos importante que el hecho por el servicio de seguridad y de la comunidad de inteligencia, pero espero que la prensa respete al servicio de seguridad”.
“Invertimos grandes esfuerzos en generar la inteligencia pero debemos mostrar responsabilidades mutuas”, dijo Diskin, agregando que estaba sorprendido por la amplia cantidad de papeles que Kam robó.

