El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró hoy domingo que Israel seguía "muy de cerca" las violentas protestas en Egipto y los cambios en el gobierno que se vio obligado a realizar el presidente Hosni Mubarak por el levantamiento popular.
"Hablé ayer con el presidente (de Estados Unidos) Obama, (la secretaria de Estado) Hillary Clinton, el ministro de Defensa, el ministro de Asuntos Exteriores y todos los funcionarios de inteligencia", dijo el Premier al inicio de la reunión semanal del gabinete.
A lo que agregó: "Nuestros esfuerzos se centran en el mantenimiento de la estabilidad en nuestra región. Nuestra paz con Egipto ha seguido durante más de tres décadas, y nuestro objetivo es garantizar que estas relaciones seguirán ante cualquier posible cambio en Egipto".
Netanyahu ordenó a sus ministros evitar hacer comentarios sobre la crisis en El Cairo debido a la sensibilidad del tema. "En este momento debemos poner en práctica el sistema de máxima seguridad y discreción", dijo.
Netanyhu también se refirió a la próxima visita de la canciller alemana Angela Merkel, quien arribará mañana lunes, junto con los ministros de su gabinete. "Estamos hablando de uno de los países más importantes en el continente, y durante la visita, naturalmente, vamos discutir los últimos acontecimientos en la región", comentó.
El ex ministro Binyamin Ben-Eliezer dijo a Ynet que "no hay alternativa para Mubarak". Ben-Eliezer, quien es considerado en Israel el nexo con el presidente Mubarak, dijo que "la situación es muy grave en Egipto, aunque el liderazgo egipcio lo previó y se preparó para ello".
GB
576

