El ministro israelí hizo esta declaración al referirse en una rueda de prensa a la situación de violencia en Oriente Medio y el reciente atentado por fuerzas militares de su país contra el dirigente espiritual del movimiento palestino Hamás, Ahmed Yasín.
Pero Hanegbi admitió que las autoridades de Israel están «frustradas» de que el líder palestino continúe «en el poder».
«No consideramos a Arafat un blanco», aseguró Hanegbi.
Sin embargo, indicó que el deseo es que los «líderes de la Autoridad Nacional Palestina convenzan» a Arafat a que abandone el control en dicha entidad o de «que alguien tome el liderazgo» en su lugar, para que se cumplan los «compromisos» de combate al terrorismo y haya una solución contra la violencia.
Pero aclaró que Israel no va a «intervenir en la creación de un nuevo liderazgo en la Autoridad Palestina».
Arafat dijo el miércoles, en medio de los llamamientos de las milicias palestinas para vengar la muerte de Yasín, que se opone a «cualquier ataque contra civiles, sean palestinos o israelíes».
Un día antes el jefe de las Fuerzas Armadas de Israel, Moshé Yaalón, había señalado que el presidente palestino y el líder de Hizbulá, Hasán Nasrala, «han entendido que son los siguientes de la lista», tras el asesinato de jeque Yasín. EFE

