El secretario general del Partido de Dios, Hasan Nasrala, anunció esta noche que su formación pretende nominar a un nuevo primer ministro entre sus aliados y se opone a la reconducción de Saad Hariri, que comandaba el Gobierno de unión nacional que se disolvió el miércoles.
Aunque el líder de Hizbulá reconoció que tal posibilidad no es una "certeza" ya que desconoce si su coalición, apodada ‘8 de Marzo’, dispone del apoyo parlamentario suficiente tal hipótesis supondría un giro espectacular del escenario político libanés e incluso regional, ya que certificaría la ascensión al poder de un grupo guerrillero sometido a sanciones por países como EEUU o Inglaterra.
"La oposición (el ‘8 de Marzo’) no nominará a Saad Hariri como primer ministro. Iremos en otra dirección", declaró Nasrala en un discurso televisado en el que ratificó que buscarán un candidato suní entre sus allegados para reemplazar al hasta ahora titular del Ejecutivo.
Políticos de la alianza encabezada por el propio Hariri, como Samir Geagea han advertido en los últimos días que "cualquier intento por relegar" a Hariri "llevaría automáticamente a la guerra civil", acusando al mismo tiempo a Hizbulá de promover "un golpe de estado". "Quieren un cambio de régimen", le secundó el diputado Ahmad Fatfat.
Fuentes diplomáticas de la Unión Europea explicaron a ELMUNDO.es que un gabinete pro Hizbulá "nacería con un pecado original: su oposición al Tribunal Internacional del caso Hariri (TEL)".
"¿Por qué se establecería ese ejecutivo? Para disociarse del TEL, para ignorar la legalidad internacional. Eso llevaría al Líbano al enfrentamiento con la comunidad internacional", añadió el alto cargo.
‘No permanecerá en silencio’
En su discurso, Nasrala advirtió también que incluso si su opción política no triunfa y Hariri vuelve a ganar la votación parlamentaria, Hizbulá "no permanecerá en silencio".
"Los que siguen teniéndonos por objetivo están calculando mal. Puede que las discusiones parlamentarias permitan el regreso de Hariri al gobierno pero este es el principio de un nueva era. No permaneceremos en silencio ante un gobierno que forme parte de la conspiración o que participe en la batalla contra la resistencia (Hizbulá)", aseguró el dirigente libanés.
Nasrala señaló que según sus informaciones, el fiscal del TEL, Daniel Bellemare, hará oficial el lunes la acusación en la que implicará a varios miembros de su formación en el homicidio de Rafic Hariri, origen del presente brete, y repitió que para el este tribunal "es parte de la batalla contra la resistencia y está en manos de América (EEUU) y Tel Aviv (Israel)".
"Cuando la acusación sea difundida no sabemos que pasará con el país, estaremos abiertos a todos los peligros. Actuaremos una vez que sepamos lo que dice", precisó.
Pese a que Nasrala justificó la decisión de forzar la dimisión del Gobierno con diversas críticas a su actuación y su negativa a disociarse del TEL, expertos como el abogado y ex ministro Issam Naaman sugirieron en la emisora del grupo chií, Al Manar TV, que en su estrategia se contemplaba también que un ejecutivo provisional no dispone de prerrogativa alguna para ordenar por ejemplo la detención de los miembros del Partido de Dios que sean señalados en los cargos de Bellemare.
"Tras la dimisión, la acusación no tendrá impacto alguno en el Líbano a ningún nivel", aclaró Naam.
Walid Jumblat
La suerte del próximo gobierno depende ahora de la posición que adopte el bloque parlamentario del druso Walid Jumblat, que en las últimas jornadas se ha convertido en el personaje más requerido del entorno libanés. Aunque su postura continúa siendo una incógnita, medios como la televisión MTV indicaron por la noche que la mayoría de los diputados drusos apoyarán a Hariri.
Este último confirmó a representantes europeos que confía en continuar como primer ministro, aunque admitió que el vacío de gobierno podría extenderse durante un largo periodo.
Una opinión que comparte la propia oposición. "Líbano ha entrado en una crisis cuya duración desconocemos especialmente ante el recalentamiento de la disputa entre ambas sectores", opinó el ex primer ministro Salim Hoss, cercano al 8 de Marzo.
Siguiendo la tradición local, las negociaciones entre las diversas facciones libanesas se han visto entremezcladas con la intervención de un listado interminable de naciones foráneas, algo de lo que también se quejó Nasrala. "¿Dónde está la independencia de este país?", dijo.
La aprehensión internacional respecto al futuro del país es tal que mañana mismo se celebrará una cumbre tripartita en Siria a la que asistirán los jefes de Estado de ese país, Qatar y Turquía, mientras que los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Arabe abordarán la crisis el día 17.
España se sumó a los esfuerzos diplomáticos en el mismo sentido y el general de la Presidencia del Gobierno español, Bernardino León, se entrevistó en Beirut con Hariri, con quien coincidió en que la actual pugna política tiene que dirimirse "de forma pacífica" y "a través del diálogo".

