"Los dos líderes se reunieron en la embajada iraní en Beirut, donde se habló de los resultados de la histórica visita del presidente Ahmadinejad a diferentes niveles", dijo el comunicado de Hezbollah recibido por la agencia de noticias AFP.
Más tarde, Nasralah ofreció a Ahmadinejad "como un regalo y un signo de lealtad y gratitud" un rifle que pertenece a un soldado israelí, y que presentó como "un botín de guerra".
Con esta reunión, Ahmadinejad puso fin a su polémica visita a Líbano, que lo llevó a visitar la frontera con Israel, donde una vez más abogó por la desaparición del Estado judío: "Los sionistas desaparecerán", dijo.
La última vez que los dos hombres, enemigos jurados de Israel, aparecieron juntos en la televisión fue el 26 de febrero, en una conferencia tripartita en Damasco con su otro aliado, el presidente sirio, Bashar Al Assad.
Se sabe que los movimientos de Nasralah son de carácter secreto por razones de seguridad. Su última aparición pública se remonta a julio de 2008.
Por su parte, Ahmadinejad comenzó su visita a Líbano en la zona fronteriza con Israel, donde fue recibido por una multitud en Bint Jbeil, bastión de Hezbolla en la región.
Más de 15.000 personas, hombres, mujeres y niños hacinados en un estadio para ver Ahmadinejad abierta, mostrando banderas de Irán, el Líbano y Hezbolla.
El presidente iraní saludó a los libaneses e hizo la señal de la victoria.

