El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, fue bienvenido hoy por miles de libaneses, en su mayoría seguidores de Hezbollah, en una visita que subraya las profundas divisiones entre el grupo militante chiíta y el país con facciones pro Occidente.
Se espera que el líder se encuentre con un número de figuras y dignatarios públicos, incluyendo el presidente Michel Suleiman y el jefe de Hezbollah, Hassan Nasrallah.
Miles de libaneses se alinearon en la principal ruta a la capital del aeropuerto de Beirut, donde Ahmadinejad llegó hoy. Muchos tenían banderas libanesas e iraníes y pósters gigantes del presidente iraní, mientras los altavoces coreaban himnos y las mujeres vendían banderas de Hezbollah y globos.
Mahmoud Ahmadinejad paseará por el barrio chiíta Dahiya de Beirut y se espera que visite el sudeste del Líbano. También dará un discursos en Bint Jbail, donde se llevó a cabo una de las batallas más conocidas entre Israel y Hezbollah durante la Segunda Guerra del Líbano.
Los oficiales de defensa de Israel dijeron que creen que Ahmadinejad usará su visita para demostrar su apoyo por Hezbollah y lanzar insultos a Israel, pero no con la intención de encender otro round de violencia en la región.
Hasta su llegada, se desplegaron carteles en contra y a favor por todo el país. Algunos mostraban a Ahmadinejad con una gran “X” sobrepuesta en su cara, como uno de la ciudad libanesa Trípoli, que indica que no es bienvenido allí. Sin embargo, en áreas dominadas por los chiítas, se diseminaron las fotos del líder iraní.
Durante su visita, las autoridades libanesas están prohibiendo la exhibición de un documental producido por un cineasta iraní que muestra al movimiento opositor de Irán.
La tensión que rodea esta visita está compuesta por preocupaciones acerca de ramificaciones de la liberación del informe final que dará la ONU, sobre el tribunal que investiga el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik Hariri.
375

