«El muro de seguridad, cuya función es la de salvar vidas, será concluido al final de este año alrededor de Jerusalén», afirmó el ministro de Seguridad Interior Tzahi Hanegbi a la radio pública.
El ministro hizo esta declaración a raíz de la decisión del Tribunal Supremo de paralizar hasta el próximo domingo los trabajos de construcción de un tramo situado en el noroeste de Jerusalén, donde dos manifestantes palestinos perdieron la vida el jueves a manos de soldados israelíes.
La paralización de la construcción de este tramo va a permitir a la máxima instancia judicial israelí examinar las demandas interpuestas por los habitantes de ocho pueblos palestinos en Cisjordania contra la construcción de este muro en sus tierras.
Una treintena de habitantes israelíes de la localidad vecina de Mevasseret Tzion también presentaron una demanda contra la construcción de lo que los palestinos denominan el «muro de la vergüenza».
Mientras tanto, el ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, arremetió contra la decisión del Tribunal Supremo. «Cualquier retraso judicial da otra oportunidad a un kamikaze para infiltrarse en territorio israelí», afirmó.
Presentada por Israel como una forma de impedir la infiltración de kamikazes palestinos, la barrera penetra profundamente en territorio cisjordano para proteger las principales colonias israelíes.
Fte E.Press

