Jerusalén, 1 mar (EFE).- El tribunal del distrito de Tel Aviv ordenó hoy, lunes, que los cerca de 9 millones de dólares que se llevaron las fuerzas de seguridad de Israel la semana pasada en un asalto a bancos árabes en Ramala, sean confiscados de forma temporal.
La Policía israelí, acompañada por agentes de los servicios secretos y de la policía de fronteras irrumpieron el pasado jueves en tres bancos árabes de la ciudad cisjordana de Ramala y se hicieron con esas sumas de dinero con el argumento de que se encontraban en cuentas empleadas por organizaciones terroristas.
La decisión de la corte siguió a la petición de la familia Ungar, dos de cuyos miembros perdieron la vida en 1996 en un ataque perpetrado por el Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS).
Yarón y Efrat Ungar perdieron la vida en el atentado, que se cometió en la ciudad israelí de Beit Shemesh, próxima a Jerusalén.
Los padres e hijos de los Ungar iniciaron una acción legal contra el grupo palestino HAMAS en marzo de 2000 en un tribunal federal en Rhode Island (EEUU).
La corte resolvió que el movimiento islámico palestino debía indemnizar a la familia con 113 millones de dólares por daños y perjuicios.
La sentencia está basada en la legislación estadounidense que permite a sus ciudadanos alegar daños por ataques terroristas que se hayan registrado fuera de los límites de EEUU.
Las víctimas de dicho ataque eran ciudadanos estadounidenses.
La familia Ungar alegó en su petición a la corte israelí que al menos parte del dinero confiscado por el Ejército israelí de los bancos de Ramala pertenece a HAMAS, y por tanto, deberá ser empleado para indemnizar a la familia por daños causados, según la sentencia estadounidense. EFE em/jam

