Itongadol/AJN.- Los servicios de inteligencia europeos emitieron una advertencia urgente a Beirut sobre un plan de la Guardia Revolucionaria Iraní para asesinar al presidente libanés Joseph Aoun y, posteriormente, al destacado político Nawaf Salam. El complot se planeaba ejecutar a través de Hezbollah.
En realidad, se trata de un intento iraní, a través de su proxy Hezbollah, de bloquear los esfuerzos gubernamentales y militares para reducir el poder de la organización.
Las alertas de inteligencia transmitidas desde Europa a Beirut señalaban al comandante del ejército, Joseph Aoun (presidente del Líbano), y al primer ministro, Nawaf Salam, como objetivos clave para un posible asesinato.
¿Qué hay de trasfondo?
A partir de 2025 y con creciente firmeza a lo largo de 2026, el nuevo gobierno libanés, liderado por el presidente Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam, adoptó una postura firme y sin precedentes contra Hezbollah y la Guardia Revolucionaria (CGRI).
El gobierno de Salam y Aoun impulsó la prohibición de que la Guardia Revolucionaria iraní operara en territorio libanés, exigió el desarme de Hezbollah y buscó imponer un monopolio total de las armas en el país al ejército libanés.
En respuesta a estas medidas, y con el fin de entablar contactos diplomáticos y negociaciones, Hezbollah comenzó a operar una red de incitación contra Aoun y Salam, tildándolos de «traidores» que colaboraban con intereses extranjeros.
La conspiración iraní y la unidad de asesinatos de Hezbollah
Según información de la inteligencia europea, la Guardia Revolucionaria iraní ordenó a Hezbollah llevar a cabo los asesinatos para evitar el colapso de su control sobre el Líbano.
El perpetrador: la principal preocupación se centra en la Unidad 121 de Hezbollah, la unidad secreta de asesinatos de la organización, históricamente responsable de importantes asesinatos políticos en Líbano, como el del ex primer ministro Rafik al-Hariri mediante camiones bomba.
El momento era crucial: las advertencias europeas alcanzaron su punto álgido al mismo tiempo que se producía un importante reajuste de seguridad sobre el terreno, después de que el ejército y las fuerzas de seguridad libanesas frustraran un contrabando e incautaran camiones cargados con cientos de kilogramos de explosivos avanzados (como C-4) que se dirigían al bastión de Hezbollah en Dahya, Beirut. Estas incautaciones aumentaron las sospechas de que la organización se preparaba para llevar a cabo una oleada de asesinatos contra altos funcionarios del gobierno.
Respuesta
Tras las amenazas, se elevó al máximo el nivel de seguridad en torno a Aoun y Salam. Al mismo tiempo, los países occidentales brindaron un amplio apoyo al gobierno de Beirut.
El primer ministro Nawaf Salam declaró públicamente que el gobierno actuará con firmeza, que no tolerará a quienes intenten atentar contra la seguridad del país y que perseguirá a todos los implicados en el tráfico de explosivos.
La Unión Europea aprobó una misión de tres años y asistencia especial en materia de seguridad para ayudar al ejército libanés a mejorar sus capacidades de inteligencia, vigilancia y contrabando fronterizo.
Al mismo tiempo, Estados Unidos y sus aliados europeos emitieron una enérgica declaración conjunta advirtiendo a Teherán que no siga utilizando grupos armados (como Hezbollah) para perpetrar actos terroristas y asesinatos.

