Itongadol/Agencia AJN.- A tres años de la masacre del 7 de octubre, los familiares de Libi Cohen Maguri regresaron este miércoles por la mañana al lugar donde fue asesinada mientras intentaba escapar del festival de música Nova y guardaron un minuto de silencio a las 8:11, la hora exacta en la que la joven realizó su última llamada telefónica a su familia.
El homenaje tuvo lugar sobre la carretera 232, cerca de la entrada al kibutz Re’im, uno de los puntos de la zona donde decenas de asistentes al festival intentaron huir durante el ataque de Hamás. La Ruta 232 se convirtió aquella mañana en una de las principales vías de escape y, al mismo tiempo, en escenario de numerosos asesinatos de personas que intentaban abandonar el área de la fiesta.
A las 8:11 del 7 de octubre de 2023, Libi llamó a sus familiares después de haber sido alcanzada por disparos. Durante la conversación se despidió de su madre, su padre, su hermano gemelo y su hermana, mientras intentaba explicarles lo que estaba ocurriendo.
“Me dispararon”, les contó inicialmente. Poco después, mientras permanecía en comunicación con ellos, volvió a advertir que los atacantes estaban disparando. “Vuelven a dispararme”, fueron sus últimas palabras, según el testimonio difundido por su familia.
Desde el otro lado de la llamada, sus familiares escucharon los disparos que terminaron con la vida de Libi. Poco después, la comunicación se interrumpió.
Tres años más tarde, sus familiares regresaron al mismo punto para reconstruir simbólicamente aquel instante. A las 8:11 de la mañana se reunieron en el lugar donde Libi fue asesinada y permanecieron en silencio durante un minuto, en memoria de la joven y de las demás víctimas del 7 de octubre.
En el lugar también quedaron distintas expresiones de homenaje construidas por la familia. Entre ellas, grafitis que reproducen la forma en que Libi fue encontrada después de la masacre, como una representación de las circunstancias en las que murió. La familia convirtió así el punto de la carretera en un espacio permanente de memoria.
El sitio donde fue asesinada Libi ya había sido transformado en un memorial durante los últimos años. Familiares y otras personas que conocieron su historia colocaron elementos de recuerdo a lo largo de la carretera 232. En 2025, incluso se construyó allí una pequeña zona de homenaje en su memoria, con bancos, un jardín y un espacio para encender velas.
El regreso de la familia se produjo en una jornada marcada en todo Israel por los actos conmemorativos por el tercer aniversario de la masacre de Hamás. En el propio lugar donde se desarrolló el festival Nova, familiares de las víctimas se reunieron para recordar a los jóvenes asesinados durante el ataque del 7 de octubre de 2023.
El antiguo predio del festival y sus alrededores se transformaron desde los primeros meses posteriores a la masacre en un extenso espacio de memoria. Las familias instalaron fotografías, carteles, piedras conmemorativas y objetos personales para recordar a quienes fueron asesinados. Con el paso del tiempo, el lugar se consolidó como uno de los principales sitios de homenaje a las víctimas del 7 de octubre.
La historia de Libi quedó especialmente vinculada a la Ruta 232 porque, a diferencia de quienes fueron asesinados dentro del predio del festival, ella logró escapar inicialmente de Nova, pero fue alcanzada por los terroristas mientras intentaba alejarse del lugar.
Su última conversación telefónica se convirtió en uno de los testimonios más dolorosos de aquella mañana. Para su familia, regresar tres años después exactamente a las 8:11 significó volver al momento en que su vida se detuvo y mantener viva su memoria en el mismo lugar donde fue asesinada.
Mientras Israel recuerda este miércoles a las víctimas de la masacre del 7 de octubre, la familia de Libi eligió hacerlo allí donde ocurrió su último intento de escapar: junto a la carretera, en silencio y a la misma hora en que ella realizó aquella última llamada.
Libi Cohen Maguri’s family holds a minute of silence at the site where she was murdered on October 7

