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Las Fuerzas de Defensa de Israel rechazaron las acusaciones del documental “Naza”: “Distorsionado, engañoso e irreal”

Por Gustavo Beron
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Itongadol/Agencia AJN.- Las Fuerzas de Defensa de Israel rechazaron categóricamente las acusaciones planteadas en el documental “Naza” y calificaron su representación sobre la forma en que el ejército planifica, aprueba y ejecuta ataques en la Franja de Gaza como “distorsionada, engañosa e irreal”.

En una extensa respuesta, la Unidad del Portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel sostuvo que el relato presentado en la película se basa en “importantes errores fácticos” y en una presentación que, según el ejército, distorsiona y manipula distintos aspectos del proceso operativo.

Las Fuerzas de Defensa de Israel remarcaron que sus procedimientos obligatorios establecen una distinción entre miembros de organizaciones terroristas y civiles no involucrados en los combates. Según explicó, la planificación de ataques se basa en esa distinción, prohíbe dirigir ataques contra civiles y exige a los comandantes reducir al máximo posible el riesgo de víctimas civiles.

El ejército también rechazó las afirmaciones de que haya planificado, aprobado o ejecutado un ataque en Gaza en el que se esperara la muerte de 500 civiles o de una cantidad siquiera cercana a esa cifra. Agregó que nunca existió una acusación seria de que un ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel hubiera provocado víctimas en una escala semejante.

Otro de los puntos cuestionados por el ejército fue la utilización de inteligencia artificial para seleccionar objetivos. “La inteligencia artificial nunca seleccionó de manera independiente objetivos para ataques en las Fuerzas de Defensa de Israel”, sostuvo la institución.

Según explicó, los objetivos son identificados por oficiales de inteligencia calificados, mientras que la planificación de los ataques está a cargo de los organismos profesionales correspondientes y la decisión final de llevar adelante una operación corresponde a los comandantes operativos.

Las Fuerzas de Defensa de Israel también rechazaron la afirmación de que sus procedimientos autoricen automáticamente ataques en función de un número predeterminado de víctimas civiles esperadas, como 20 civiles en el caso de un miembro de menor rango de una organización terrorista o 200 en el caso de un comandante de alto rango.

En ese sentido, aclararon que el sistema denominado “Lavender” no constituye una base de datos de objetivos aprobados, sino una herramienta utilizada para asistir a los investigadores de inteligencia.

El ejército también remarcó que la emisión de una advertencia de evacuación para una determinada zona no equivale a una autorización para atacar ese lugar ignorando a los civiles que permanecen allí.

Contrariamente a lo planteado en la película, las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron que sí analizan los resultados de sus ataques, incluidos aquellos casos en los que se produce daño no intencional a civiles. Según la institución, estas evaluaciones derivaron en investigaciones sobre cientos de incidentes durante la guerra y permitieron extraer conclusiones para modificar procedimientos y mejorar las operaciones.

“El documental omite elementos fundamentales”

Las Fuerzas de Defensa de Israel acusaron a los realizadores de “Naza” de no haber realizado una verificación y contrastación suficiente de las fuentes antes de producir la película.

Según el ejército, varios de los entrevistados presentados como exintegrantes de la Dirección de Inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel se refieren únicamente a etapas limitadas y preliminares del proceso de inteligencia, sin abordar el procedimiento más amplio mediante el cual se planifican y aprueban los ataques.

Ese proceso, explicó el ejército, involucra a organismos operativos responsables de planificar y ejecutar las operaciones. En algunos casos, las Fuerzas de Defensa de Israel sostuvieron que los entrevistados expresaron suposiciones e impresiones que no tendrían sustento fáctico.

La institución también cuestionó que los realizadores no hayan incluido a otros funcionarios que participan en las distintas etapas del proceso de selección y planificación de objetivos, entre ellos profesionales encargados de diseñar medidas para reducir el daño a civiles, asesores jurídicos que revisan los ataques previstos y comandantes que finalmente deben aprobarlos o rechazarlos.

Según las Fuerzas de Defensa de Israel, esta omisión genera una representación “muy inexacta y engañosa” de la realidad.

El ejército también acusó a los realizadores de excluir elementos esenciales del contexto de la guerra en Gaza, entre ellos las circunstancias de seguridad que llevaron a Israel a iniciar su campaña militar tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y lo que describió como la estrategia deliberada de la organización de operar desde zonas civiles.

En ese marco, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que aplican distintas medidas destinadas a reducir las víctimas civiles, entre ellas advertencias previas a los ataques, selección de armamento adecuado, modificación de los planes operativos y facilitación de asistencia humanitaria.

Según el ejército, estos procedimientos llevaron en determinadas ocasiones a solicitar información de inteligencia adicional, modificar planes operativos, cancelar ataques y abandonar oportunidades militares debido al riesgo evaluado para la población civil.

Las Fuerzas de Defensa de Israel: “Daño colateral” es una evaluación jurídica

La institución también cuestionó el uso del término “Naza”, que según explicó hace referencia al concepto de “daño colateral”.

El ejército señaló que esta expresión es utilizada por fuerzas armadas que operan bajo el cumplimiento de la ley para describir la evaluación del daño civil que podría producirse como consecuencia de un ataque. Esa evaluación es utilizada por los comandantes para determinar si una operación es legal y qué medidas adicionales deben adoptarse para reducir los posibles daños a civiles.

Las Fuerzas de Defensa de Israel acusaron a los realizadores de presentar las evaluaciones detalladas sobre posibles víctimas civiles como una evidencia de indiferencia hacia la vida de la población civil.

“En realidad, la evaluación del daño esperado es un requisito del derecho internacional”, sostuvo el ejército. Según explicó, los comandantes utilizan esas evaluaciones para determinar si un ataque es legal, ordenar medidas de precaución adicionales, modificar el plan operativo o cancelar completamente una operación.

La institución reconoció que varios de los entrevistados describieron la importante carga moral que implica participar en decisiones relacionadas con ataques que pueden provocar víctimas civiles.

“La carga moral es real y las Fuerzas de Defensa de Israel no la desestiman”, señaló el comunicado, que agregó que las decisiones que podrían provocar la muerte de civiles se encuentran entre las más difíciles que deben adoptar soldados y comandantes.

Sin embargo, el ejército sostuvo que el peso moral de esas decisiones no demuestra que las operaciones hayan sido ilegales ni que reflejen indiferencia hacia la vida de los civiles. “Por el contrario”, afirmó, “la carga moral refleja la seriedad con la que se tomaron las decisiones”.

Las Fuerzas de Defensa de Israel: “Estamos abiertos a críticas legítimas”

Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que las consecuencias trágicas de una guerra no justifican la distorsión de los hechos y que un debate serio sobre las víctimas civiles requiere una descripción precisa de la manera en que se toman las decisiones operativas.

El ejército calificó al documental como un “manifiesto simplista impulsado por una agenda clara” y acusó a sus realizadores de utilizar omisiones de información, manipulación emocional y recursos dramáticos para generar la impresión de que las Fuerzas de Defensa de Israel actúan de manera inhumana.

Al mismo tiempo, la institución aseguró que permanece abierta a las críticas y que considera importante analizar acusaciones fundamentadas para extraer conclusiones y mejorar continuamente sus procedimientos.

“Las Fuerzas de Defensa de Israel están sujetas al derecho internacional humanitario y comprometidas con él”, afirmó el comunicado. “Sus procedimientos operativos están diseñados para implementar estas obligaciones legales y cuenta con unidades y mecanismos específicos destinados a minimizar el daño a los civiles”.

El ejército agregó que no niega que durante la guerra hayan ocurrido errores y fallas, y señaló que este tipo de situaciones pueden producirse durante operaciones militares complejas. Las presuntas violaciones del derecho internacional o de las órdenes de las Fuerzas de Defensa de Israel son investigadas y, cuando corresponde, pueden derivar en procedimientos disciplinarios, investigaciones penales u otras medidas.

Finalmente, las Fuerzas de Defensa de Israel cuestionaron que los realizadores no hayan enviado previamente sus acusaciones al ejército para que pudieran ser examinadas y respondidas antes de la publicación del documental.

“Contrariamente a la práctica aceptada, los realizadores no presentaron sus acusaciones a las Fuerzas de Defensa de Israel para su examen y respuesta antes de la publicación, ni proporcionaron una copia de la película después de su proyección, pese a una solicitud del ejército”, sostuvo el comunicado.

Por este motivo, las Fuerzas de Defensa de Israel explicaron que analizaron el contenido del documental a partir de un informe detallado elaborado por un representante que asistió a una proyección pública, junto con otras descripciones disponibles públicamente.

IDF refutes Naza’s claims: “Distorted, misleading, unrealistic”

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