El dirigente ultraconservador pronunciará su discurso ante la Asamblea General de la ONU antes de una reunión, el 1 de octubre, entre Irán y las seis grandes potencias sobre el programa nuclear de Teherán.
Las potencias occidentes sospechan que Irán quiere dotarse de la bomba atómica, bajo la excusa de llevar a cabo un programa nuclear civil, algo que Teherán niega.
El viernes, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, declaró que Irán debía decidir "ahora" si realmente deseaba iniciar negociaciones serias sobre el asunto nuclear. Washington dio a Teherán un plazo hasta fin de septiembre para hacerlo, y evitar así una nueva serie de sanciones de la ONU.
Pero Ahmadinejad mantiene inalterada su posición. En una entrevista el jueves a la cadena estadounidense NBC, dijo que Irán estaba siempre dispuesto a negociar, pero que de ninguna manera detendría su programa de enriquecimiento de uranio.
Al día siguiente, además, suscitó un nuevo escándalo internacional, al calificar de "mito" el Holocausto. "Ellos (los occidentales) lanzaron el mito del Holocausto. Mintieron (…)", afirmó en Teherán durante una manifestación de solidaridad con el pueblo palestino. La Casa Blanca condenó estas palabras "carentes de fundamento, ignorantes y odiosas", y lo propio hicieron otros gobiernos occidentales, así como Rusia. Y este domingo, la Unión Europea condenó las declaraciones del presidente iraní, por considerar que "fomentan el antisemitismo y el odio", según un comunicado dado a conocer en Bruselas.
El viaje de Ahmadinejad se produce además en plena controversia sobre su reelección en las elecciones del 12 de junio. El viernes, pese a las advertencias del poder, la oposición aprovechó una manifestación oficial pro-palestina para protestar contra su reelección, que consideraron fraudulenta, y apoyar a su rival en la presidencial, Mir Hosein Musavi.
Varios manifestantes fueron golpeados o detenidos por las fuerzas del orden, según testigos. Por su lado, la policía informó el domingo que 35 personas fueron arrestadas en esa manifestación.
Según sitios de internet de la oposición iraní, miembros de la diáspora en Canadá y Estados Unidos prevén manifestar contra Ahmadinejad en Nueva York.
Las precedentes intervenciones del presidente iraní en la ONU ya estuvieron signadas por controvertidas declaraciones. En 2008, dijo que el "imperio americano" se iba a derrumbar. En 2007, interviniendo en la prestigiosa universidad de Columbia, en Nueva York, afirmó que no había homosexuales en Irán y puso en duda el Holocausto. En 2006, dijo que Israel había sido "una fuente constante de amenazas e inseguridad en la región de Oriente Medio, provocando guerras y haciendo correr la sangre".
En su próxima intervención ante la ONU, se espera que Ahmadinejad defienda el programa nuclear de su país, pero también que abogue por un desarme nuclear.
Por su parte, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó que su homólogo israelí, Shimon Peres, le había asegurado recientemente que el Estado hebreo no tenía la intención de atacar a Irán, en una entrevista divulgada este domingo. "Cuando el presidente de Israel, Peres, me visitó recientemente en Sotchi (sur de Rusia) dijo una cosa muy importante para todos, que Israel no planea ningún tipo de ataque contra Irán y que Israel era un país pacífico que no iba a hacer eso", declaró.
Medvedev hizo estas declaraciones en una entrevista con el canal de televisión estadounidense CNN en su residencia de Barvikha, cerca de Moscú, de la que el Kremlin publicó un fragmento en su página web.

