Itongadol/La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que busca penalizar a universidades que participen en boicots contra Israel o que impongan restricciones a estudiantes que quieran participar en programas de intercambio académico con el país.
El proyecto, denominado “Protect Economic and Academic Freedom Act”, fue aprobado por 237 votos contra 169. La votación mostró una división dentro del Partido Demócrata: 33 legisladores demócratas acompañaron la iniciativa republicana, mientras que solo dos republicanos votaron en contra. El proyecto ahora será enviado al Senado para su consideración.
La propuesta establece que las universidades y otras instituciones de educación superior que participan de programas federales de asistencia estudiantil no podrán involucrarse en boicots contra Israel.
Además, las instituciones que reciben fondos federales destinados a programas internacionales de estudios y de enseñanza de idiomas deberán certificar anualmente que no imponen restricciones a sus estudiantes para participar en programas académicos en Israel ni a estudiantes israelíes que quieran participar en programas dentro de sus campus.
El proyecto fue impulsado por legisladores republicanos en un momento de creciente debate dentro del Congreso sobre la relación de Estados Unidos con Israel y las expresiones de boicot surgidas en universidades estadounidenses después del ataque de Hamás del 7 de Octubre y la posterior guerra en Gaza.
El presidente republicano del Comité de Educación de la Cámara de Representantes, Tim Walberg, defendió la iniciativa y sostuvo que busca establecer que las universidades no discriminen a Israel, a instituciones académicas israelíes ni a estudiantes israelíes.
“Los fondos de los contribuyentes federales nunca deberían respaldar a instituciones que participen en este tipo de discriminación”, afirmó Walberg.
La iniciativa también cuenta con el respaldo del congresista demócrata Josh Gottheimer, de Nueva Jersey, quien fue uno de los legisladores de su partido que votaron a favor. Gottheimer, que copatrocinó el proyecto junto con la republicana Virginia Foxx, consideró que se trata de una medida “limitada y específica” destinada a combatir el antisemitismo.
“Ningún estudiante ni ningún profesor debería quedar excluido de oportunidades de investigación, programas de estudio en el extranjero o asociaciones académicas, ni sentirse rechazado en el aula por su lugar de origen o por la religión que practica”, sostuvo Gottheimer.
Según el legislador, el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) busca precisamente establecer ese tipo de restricciones al dirigir sus acciones contra Israel y, según su interpretación, contra el judaísmo.
La aprobación del proyecto generó críticas entre los demócratas que se opusieron a la iniciativa. Bobby Scott, principal legislador demócrata del Comité de Educación, sostuvo que la medida es innecesaria y podría entrar en conflicto con las protecciones constitucionales a la libertad de expresión.
Scott argumentó que ninguna universidad estadounidense había adoptado formalmente el movimiento BDS y advirtió contra la posibilidad de castigar expresiones políticas protegidas por la Primera Enmienda.
“Debemos combatir el antisemitismo allí donde aparezca, pero no deberíamos hacerlo castigando expresiones protegidas ni confundiendo las opiniones de los estudiantes con las políticas de las universidades”, afirmó.
El debate se produce en un contexto de creciente división dentro del Partido Demócrata respecto de la política de Estados Unidos hacia Israel. En julio, más de un centenar de representantes demócratas respaldaron una iniciativa destinada a suspender parte de la ayuda militar estadounidense a Israel, en medio de acusaciones contra el Estado judío por sus operaciones en Gaza.
Para que el “Protect Economic and Academic Freedom Act” se convierta en ley, el proyecto todavía deberá ser aprobado por el Senado y posteriormente recibir la firma del presidente Donald Trump.

