Itongadol/AJN.- El líder espiritual de la comunidad drusa en Siria, Hikmat al-Hijri, afirmó que los drusos son “parte integral del Estado de Israel”, y aseguró que tanto los drusos de Siria como los de Israel se consideran “una sola familia”.
La declaración del jeque Hikmat al-Hijri, principal líder espiritual de los drusos en Siria (en la provincia de As-Suwayda), marca un punto de inflexión geopolítico histórico en las relaciones de los drusos sirios con el Estado de Israel.
1. Antecedentes
La caída del régimen de Assad y el ascenso del nuevo régimen: Desde el cambio de gobierno en Siria y el ascenso de Ahmed al-Shara’ (Abu Muhammad al-Julani), los drusos del sur del país (la región de Jabal al-Druze/Habshan) se encuentran inmersos en una grave crisis humanitaria y de seguridad.
Enfrentamientos violentos y masacres: en el distrito de al-Suwayda, estallaron violentos enfrentamientos entre milicias y grupos armados drusos y beduinos afines al nuevo régimen. Al-Hijri acusó a Damasco de intentar cometer un genocidio contra las minorías y de imponer un aplastante bloqueo económico en la región.
Petición de ayuda externa: tras la quema de aldeas, la grave escasez de alimentos y medicinas, y la desconexión de las instituciones educativas y sanitarias, Al-Hijri rompió relaciones con Damasco y comenzó a trabajar para establecer la autoadministración (autonomía).
Pidió ayuda a Estados Unidos, a los países occidentales y, especialmente, a Israel, a quien definió como el único factor que intervino militarmente y evitó una masacre de su pueblo.
2. El significado: rompiendo un tabú histórico: Durante décadas, los drusos en Siria mantuvieron una postura oficial a favor del régimen y en contra de Israel (para protegerse). Declarar que son «parte integral de Israel» supone una renuncia total a la identidad política siria.
Solicitud de patrocinio y alianza de sangre: los drusos en Siria consideran los lazos familiares y religiosos con los ciudadanos drusos de Israel como un puente vital.
Al-Hijri declaró que Israel es el «único garante» de futuros acuerdos en la región e insinuó un deseo de integración, patrocinio en materia de seguridad o incluso algún tipo de conexión futura entre la provincia e Israel.
Desintegración de la Gran Siria: estas declaraciones refuerzan la percepción de que Siria avanza hacia una división permanente por motivos sectarios y étnicos, con el sur druso buscando la secesión definitiva. Desde Damasco.
3. La respuesta de Israel
Respaldo discreto de seguridad y revelaciones de implicación: si bien la cúpula política oficial en Israel mantiene en gran medida una ambigüedad diplomática para no avergonzar a la comunidad drusa ni ser percibida como responsable del desmantelamiento de Siria, la realidad sobre el terreno es diferente.
El propio Al-Hijri agradeció públicamente al primer ministro Binyamin Netanyahu y a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) los ataques aéreos y la asistencia que detuvieron a las milicias islamistas en el sur de Siria.
Preparativos de las FDI en la frontera: el aparato de seguridad israelí considera la zona de al-Suwayda un componente crítico para la seguridad de la frontera norte.
Las FDI incrementarán sus fuerzas en los Altos del Golán y enviarán mensajes y advertencias contundentes al régimen de Damasco contra cualquier ataque a Al-Hijri o a los drusos, conscientes de que tales ataques «quemarán el territorio» y provocarán una dura respuesta israelí.
Presión de los drusos en Israel: los líderes drusos en Israel están ejerciendo una fuerte presión sobre el gobierno para que proporcione ayuda humanitaria, médica y militar regular a sus hermanos al otro lado de la frontera, y las declaraciones de al-Hijri son bien recibidas y cuentan con un amplio apoyo entre ellos.

