Itongadol/AJN.- El sitio web Sheba Intelligence informa que los comandantes militares hutíes ordenaron el reclutamiento de informantes y colaboradores («redes internas») dentro de las fuerzas gubernamentales yemeníes para obtener información anticipada sobre planes operativos y movimientos de tropas.
Esta medida se tomó durante una reunión de oficiales del Cuarto Comando Militar, controlado por los hutíes, y tiene como objetivo identificar puntos débiles y llevar a cabo acciones preventivas antes de una escalada a gran escala.
El despliegue militar se divide en dos frentes principales:
Costa Oeste y Frente de Bab al-Mandab: los hutíes están realizando cambios en posiciones estratégicas, desplegando batallones ideológicamente comprometidos en las líneas del frente (Ta’az, al-Daleh y el sur de Hais) y colocando misiles y artillería móvil. Estas acciones les permiten atacar objetivos en el interior del sur de Yemen, como la base de al-And y las fuerzas de Badan.
Frente de Marib: se detectaron movimientos de refuerzos hutíes desde Al-Jawf y el frente de Niham hacia Maarib. El objetivo es aumentar la presión sobre los accesos norte y oeste a la provincia, una potencia militar y una importante productora de petróleo y gas para el gobierno.
En resumen: los movimientos de tropas y los preparativos de inteligencia indican preparativos combinados en ambos frentes (este y oeste) simultáneamente. El objetivo principal probablemente sea impedir que las fuerzas gubernamentales concentren sus esfuerzos en un solo frente y otorgar a los hutíes la flexibilidad necesaria para lanzar ataques preventivos limitados o provocar una escalada mayor.
Significado
1. Transición de la defensa a la ofensiva y la iniciativa (ataque preventivo)
La movilización de redes de «colaboradores» y espías dentro de las fuerzas gubernamentales tiene como objetivo obtener información táctica en tiempo real.
Esto significa que los hutíes no solo se preparan para «mantener las líneas», sino que buscan puntos débiles para lanzar ataques preventivos y sorprender a las fuerzas gubernamentales antes de que tengan tiempo de organizarse.
2. Obligar al enemigo a dividir sus fuerzas (combate en dos frentes)
El despliegue simultáneo en el este (Ma’rib) y el oeste (Bab al-Mandab y la costa) busca crear un difícil dilema operativo para el gobierno yemení. Al ejercer presión sobre dos centros distantes, los hutíes impiden que las fuerzas gubernamentales concentren sus reservas de combatientes en un solo frente, debilitando así su capacidad defensiva general.
3. Atacar los activos económicos y estratégicos más sensibles
La elección de estos objetivos no es casual, ya que ambos son vitales para el gobierno y para toda la región:
Marib (en el este): la provincia clave del gobierno para la producción de petróleo y gas. Su toma o interrupción asfixiaría la economía del gobierno.
Bab al-Mandeb (en el oeste): el control de esta zona otorga a los hutíes una enorme influencia internacional al amenazar directamente una de las rutas marítimas más importantes del mundo y la economía global.
4. Ampliar su alcance operativo en el sur de Yemen
El despliegue de misiles y artillería móvil en el Cuarto Comando Militar indica que los hutíes están ampliando su capacidad para atacar objetivos distantes en profundidad, como la base aérea de Åland en Lahj e incluso la capital provisional de Adén.

